“El fondo del corazón es árido. El hombre siembra sólo aquello que puede… y lo cuida”. Stephen King, Cementerio de animales

Realidades Alteradas

Sergio Gaut vel Hartman anunció el desarrollo del I Concurso Sinergia Realidades Alteradas, que tendrá como fecha límite el 29 de febrero de 2008.

BASES
I Concurso Sinergia Realidades Alteradas
1) Pueden participar en este concurso escritores de todo el mundo.
2) Los cuentos deberán estar escritos en castellano y tener 1.000 palabras o 7.000 caracteres con espacios como mínimo y 3.000 palabras o 20.000 caracteres con espacios como máximo. Esta regla no admite excepciones.
3) El tema del concurso serán las “realidades alteradas”. Cada participante elegirá qué tipo de alteración experimenta la realidad y en qué clase de espacio o tiempo conjetural decide jugar la trama.
4) Los cuentos de vampiros, hombres lobos, dragones, princesas vírgenes y héroes anabolizados serán descalificados inmediatamente. El propósito de este concurso es promover la narrativa conjetural y proponer una alternativa a la literatura fantástica dominante.
5) El jurado seré yo (Sergio Gaut vel Hartman), entre otras cosas porque no deseo impedir la participación en el concurso de un cierto número de amigos escritores.
6) Los ganadores serán tres, aunque me reservo el derecho de subir la cifra a cuatro o hasta cinco. El propósito es que no queden buenos cuentos sin premio. Cada uno de los ganadores recibirá un paquete de libros y los cuentos serán publicados en Sinergia. En segunda instancia, existe la posibilidad de que los cuentos ganadores sean publicados en una antología, recibiendo por ello una pequeña suma monetaria. Esto depende, claro, de que el libro se haga.
7) Los cuentos deben ser enviados a la dirección de “Colaboraciones” que figura en “Comunicación” en la página de Sinergia (colaboraciones@nuevasinergia.com.ar).
8) El concurso queda abierto a partir de este momento y se cerrará el 29 de febrero de 2008. El ganador se conocerá el 30 de abril de 2008. No se aceptarán cuentos con seudónimo y mantendré correspondencia con todos aquellos que quieran preguntar o comentar algo.

Sergio Gaut vel Hartman

Berazachussetts, entre el amor y la parodia

Resulta arduo agregar algo a la corriente de elogios recibidos por Berazachussetts, de Leandro Ávalos Blacha, porque sin dudas es una novela entretenida, muy original y que vale la pena leer. Así han coincidido desde César Aira, Daniel Link y Alan Pauls, quienes la eligieron ganadora de la primera edición del premio Indio Rico de Estación Pringles, hasta su maestro Alberto Laiseca que siguió de cerca el nacimiento de la historia y está orgulloso con la repercusión de la obra.
Todo arranca con cuatro amigas que caminan por el bosque de Berazachussetts y se topan con Trash, una gordita punk que resulta ser una zombi. Pero esta, que gusta de comer carne como en las películas de George Romero, resulta ser buena, no así tanto algunas de las amigas que empiezan a mostrar sus miserias en una ciudad fuera de control. Contar más del argumento haría perder cualquier encanto, pero sí puede decirse que no faltan los políticos corruptos, una paralítica malvada y una enorme cantidad de excesos que van creciendo página a página.
El jurado (tal como se desprende de la contratapa de la edición de Entropía) afirmó: “Berazachussetts es un relato original y cautivante que, al mismo tiempo que conecta con las más desenfadadas tendencias de la literatura actual, reclama una reflexión sobre las complejas y muchas veces absurdas relaciones entre literatura y mundo social. Con un estilo desenvuelto y corrosivo, Leandro Ávalos Blacha tritura las convenciones del género y hace coincidir los motivos más emblemáticos de la cultura chatarra de nuestros días con la geografía del conurbano bonaerense, para construir un universo ficcional particularísimo cuya mayor virtud es la felicidad con la que se impone al lector”.
Jorge Luis Borges contaba que al leer Don Quijote de la Mancha se había enamorado de los relatos de caballería que Miguel de Cervantes había amado hasta hartarse, y que habían servido de base para su novela.
Difícil es afirmar si las películas y la literatura de terror, ciencia ficción y fantasía han hartado a Ávalos Blacha (incluso, podría arriesgarse qué filme inspiró a la punk con el nombre Trash), pero sí puede percibirse cierta inclinación hacia ellas en medio del grotesco.
“Tritura las convenciones del género” parece funcionar en este sentido como una metáfora que trata de explicar el contenido de una novela que oscila justamente entre el amor y la parodia. Un tímido amor que vuelve disfrazado para soslayar la mirada de quienes gustan fijar el canon de la literatura actual. Un amor que más que triturar renueva la apuesta a la imaginación.

Hugo Salerno nos muestra su baldío natal

Ediciones Cruz de Mayo publicó Baldío Natal, de Enrique Hugo Salerno, que en palabras de Héctor Negro “es alguien que escribe como piensa y vive coherente con lo que escribe”.
Con una mezcla de humor y sabiduría de barrio, rescatando decires populares y entreverándolos con sus poetas admirados, el Quijote logra un registro inconfundible dentro una poética que apela al imaginario porteño instalado desde el tango. Por un lado se permite escribir: “La mañana se desprende de un sauce. / Un flechazo disparado / con el arco de un violín enciende el sol. / La vida comienza.”; y a la vez proclamar: “Chapa y pintura. / Vidrios y espejos. / Parques y jardines. / Plomero y gasista. / Adán y Eva. / Marx y Engels. / Gardel y Razzano. / Gatt & Chaves. / Pelopincho y Cachirula. / Tom y Jerry. / Magaldi y Noda. / Buono y Striano. / Laurel y Hardy. / Abott y Costello. / Eucalipto y Tumbita. / ¿Y por qué vos y yo / no podemos estar juntos?”.
Puede hablar de la literatura con pasajes como: “Los árboles entran en la muerte / provisoria del invierno. / El árbol se alimenta de sus hojas caídas. / La poesías de las cosas vividas.”. Del amor: “Nació la flor del amor / en la orilla del río / cuando el sol enrojecía de atardecer / y la resolana acariciaba los pastos / en la hora del vuelo / del último pájaro.”. Y hacer confesiones brutales: “Tengo miedo. / Tengo media botella de vino, / si la termino, / mañana no puedo comprar otra. / Tengo miedo. / Tengo la garrafa empezada. / Al vino agonizante / no lo puedo reemplazar por el mate / con el agua calentada / con una garrafa que también agoniza. / y mi alacena vacía.”.
Como dijo su colega Raimundo Rosales, Hugo Enrique Salerno “es una mezcla de Don Quijote y Discepolín”. Nacido en Boedo el 2 de diciembre de 1942, el Quijote posee una extensa trayectoria como poeta, letrista de tango y periodista. Su e-mail: quijotearrabal@yahoo.com.ar.

Tener el alma muerta

Nuevo comentario de la novela Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién…), de Carlos y José María Marcos.

Tener el alma muerta, o el temor a la soledad

Por José María Franchino Arnaiz,
especial para La Palabra (*)

Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién…), de los hermanos José María y Carlos Marcos, es una novela que se sumerge en las turbulentas aguas de las bajas pasiones, a través de dos personajes que parecen disfrutar de sus crímenes. Como dijo el escritor Alberto Laiseca en su presentación, es la historia de “un asesino serial que tiene muer­ta el alma y mata mujeres para revivirse”, aunque con ello sólo logra autodestruirse.
Recuerdos… es un libro que tiene el poder de inquietar al lector, seducirlo y envolverlo en espantosas sombras, impulsándolo a seguir adelante para saber cómo termina esta macabra historia, que gira alrededor de la falta de amor y de la soledad como el peor de los castigos.
En síntesis: una obra ideal para los amantes del género de lo siniestro, con toques de erotismo y de terror, que sorprende por la buena estructura de los relatos y la hegemonía de una historia central que nos conduce hasta el desenlace final.
FICHA
Marcos, Carlos; y Marcos, José María. Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién…). Buenos Aires, De Los Cuatro Vientos, 2007. ISBN: 978-987-564-798-5. Diseño de interior: Ricardo Romero. Diseño de tapa: Rodrigo Fernández Donsión. Ilustración de tapa: La dama de la codorniz, de Alejandro Marcos. Calificación: Muy buena (8 puntos).

(*) Comentario publicado en el semanario La Palabra. Página 2, edición 673, jueves 3 de enero de 2008.
http://recuerdosparasitos.blogspot.com/2008/01/el-alma-muerta.html

La Mesa de los Jueves | Las tumbas, 35 años

La primera novela de Enrique Medina, que describe la crueldad y la opresión dentro de los institutos de menores, apareció en 1972 y marcó un hito dentro de la literatura de habla hispana.


Por José María Marcos | La Mesa de los Jueves, Nº 32/34, pág. 24, abril-junio de 2007

Galerna reeditó una obra clave de la literatura argentina: Las tumbas, de Enrique Medina. En esta ocasión se le ha agregado un “Glosario” (con expresiones del lunfardo) y una “Advertencia del autor”: “No importa que uno haya dejado de ser uno y ahora sea otro. El libro adquiere su independencia al ser publicado. Borges presumió de ocultar ciertas páginas. Céline pretextaba que si no hubiera tenido que ganarse la vida lo habría suprimido todo. Quizás exageraban, o no; vaya a saberse. Hay otros caminos: La mano en el pecho, es uno”. Medina sabe de qué habla: esta novela se publicó por primera vez en julio de 1972 cuando él tenía 34 años, el mundo era otro, y ya han pasado casi cuatro décadas. En esta edición pueden apreciarse pequeñas modificaciones y supresiones de algunos términos, así como la reagrupación de algunos párrafos y la eliminación de varios puntos suspensivos, pero no hay reformulación de la historia original: las peripecias de un niño que es testigo-víctima de las relaciones de poder dentro de los reformatorios. Su forma de narrar, corrosiva y directa, sigue sonando actual quizás porque, como dijo el escritor dominicano Manuel del Cabral, lo principal de la literatura no sea el estilo, sino el contenido: “El Quijote no tiene estilo, es hueso puro y por eso sigue estando vigente. No tiene una sola página que no tenga jugo”. Desde esta lógica, Medina nos sacude al comienzo diciendo sin medias tintas: “Había terminado el segundo de la primaria cuando me internaron. Me puse a llorar como un desesperado al darme cuenta de que me iban a separar durante mucho tiempo de mi vieja. Ella lloraba, pero se iba”. Un párrafo que encierra el germen de la iniciación en un mundo brutal, donde el protagonista deberá luchar solo para no terminar muerto en un reformatorio a causa de los golpes de las celadoras, o para escapar del destino de hampón que sí cumplirá su amigo de cautiverio, quien ilustrará con su foto la sección Policiales de Crónica. Tanto David Viñas como Rodolfo Walsh elogiaron la aparición de Las tumbas, que marcó el inicio de una obra que incluye la publicación de veintitrés libros y traducciones al inglés, portugués, italiano, francés, húngaro y checo, además de adaptaciones para el cine y el teatro. Para quienes nunca leyeron a Enrique Medina, la nueva edición de Las tumbas representa una buena posibilidad de descubrir un autor imprescindible de nuestra literatura contemporánea.

► Rodolfo Walsh sobre Las tumbas (1972): “En esta campaña neumática los reclusos reconstruyen la pirámide social sobre su elemento primitivo, la fuerza. A ella se adhieren el prestigio, el dinero. Si el resultado parece una caricatura más que un reflejo de la sociedad externa, es sólo porque están suprimidas las mediciones innecesarias, las fábulas piadosas. En este mundo no hay casi más salida que el tránsito de víctima a victimario a través de una larga carrera de simulación y sometimiento. Solamente los mejores vislumbran otro horizonte: la delincuencia violenta que aparece purificadora porque inconscientemente apunta al corazón del mal, una sociedad putrefacta que encierra niños en campos de concentración. Los mecanismos narrativos de Medina no difieren quizá de los que el Pollo descubrió cuando trataba de contarle a su amigo Martínez cómo era el mundo. Esos mecanismos crean su propia retórica pero la retórica se disuelve frente a la brutalidad de los hechos. Entonces el lenguaje balbuceante se vuelve al mismo tiempo preciso, y esa confluencia produce los mejores momentos de un testimonio vigoroso y sorprendente sobre una categoría de presos sociales”. La Opinión, 8 de agosto de 1972

Diez años de Insomnia


La revista Insomnia, dedicada a la difusión de la obra de Stephen King, cumplió diez años. En el editorial de la edición 121 de enero (que ya se encuentra en línea) dice el Equipo Editorial: “Si bien en un comienzo Insomnia se planteó como una breve publicación destinada a brindar información sobre el universo de Stephen King, con el correr de los meses se fueron ampliando, en cantidad y calidad, sus contenidos. Es así que, sin descuidar nunca nuestro objetivo central, pudimos abrir un espacio para que los lectores publiquen sus relatos y para conocer otros mundos paralelos al de King. Creemos que con rigor informativo y amplitud de criterios pudimos hacer en cada número lo mejor que estaba a nuestro alcance. Y el mayor logro es haber aportado un granito de arena para acercar la literatura a la gente”. www.stephenking.com.ar

Dadaístas trasnochados

Nuevo comentario sobre Recuerdos parásitos (quién alimenta a quién...) , de Carlos Marcos y José María Marcos. Buenos Aires, De los Cuatro Vientos, 2007.

Por La Dedos Negros, para El Tábano (*)

Los protagonistas son unos misóginos recalcitrantes que asesinan a las mujeres que los desairan. Pero no es una novela negra.
Como el asesino sale impune de los mortíferos ataques de ira contra sus amantes tampoco despierta persecuciones o inquietudes de pesquisa, de modo que no es un policial.
Como el afecto que le inspiran sus amantes no es tan grande como para llorar por amores frustrados, la inclinación sentimental lo conduce hacia los recintos de Tánatos. Tampoco es una novela romántica.
Los protagonistas, cada uno a su turno y a su modo, habían de desandar ese odio contenido, así planeaban minuciosamente, paso a paso, la muerte de las que los hacían sufrir. Pero no es de terror.
Como al fracaso amoroso lo vivía como una confirmación de su impotencia entraron a picotear las gallinitas los restos del miembro viril castrado. Pero no es una zoología.
El pueblo donde transcurre buena parte de los acontecimientos, en medio de la pampa, parece una ciudad de solítarias calles solitarias, puentes con monedas, calzadas calzadas con yuyos y un par de carpinteros picoteando a coro un trunco tronco talado. Pero no es costumbrista.
El odio obsesivo del protagonista que vuelve al lugar del crimen, la devoción por revolcarse en la sordidez de sus actos criminales y aliviarse en la tranquilidad de Silling, que resulta ser su lugar en el mundo, convierten a la lectura en una experiencia a la que uno se acostumbra y que se extraña al llegar al final.
Inspirados en la colección Carne Esquiva de librejos eróticos algunos pasajes son sexualmente... descriptivos, pero de un Kamasutra más biológico que oriental.
Jugando con imágenes de la infancia encontradas en la madriguera de los recuerdos, los hermanos Marcos, dadaístas trasnochados, nos regalan la posibilidad de construírnos activos lectores y jugar con personajes y situaciones: la dama sigue anidando en sus manos a la codorniz y la tía Jorja se preguntaría qué clase de piojillos se agarraron sus gordas gallinas.

(*) Comentario publicado en la sección “Tinta fresca” del periódico
El Tábano. Página 7, edición 62/64, diciembre de 2007.
http://recuerdosparasitos.blogspot.com/2008/01/dadastas-trasnochados.html