Especial “It” de la revista Cruz Diablo

Apareció el martes 17 de enero de 2017 el número especial de Revista Cruz Diablo con los ganadores del Concurso 30º Aniversario de la Publicación de It. La revista puede bajarse en PDF. Director: Rogelio Oscar Retuerto. Editora: Natalia Cáceres. Equipo editorial: Marcelo Lillo y Natalia Cáceres. Colaboración especial: Ariel Tenorio. Arte de tapa: Gastón Barticevic.

ÍNDICE CRUZ DIABLO
  • Editorial. Por Rogelio Oscar Retuerto
  • En el fondo de todas las cosas. Por Pablo Cazaux (ganador del certamen)
  • El Cangrejo. Por José María Marcos (2º puesto)
  • Algo en su mirada. Mario Foffano (3º puesto)
  • El paraíso de las moras. David Arroyo (mención especial)
  • Infestación. Gabriela A. Arciniegas (mención especial)
  • Ruidos. José Gustavo Lupia (mención especial)
  • Raijú. Noel Aguirre Albertoni (mención especial)

El Cangrejo
Por José María Marcos

Close-Up: muestra de Ale Meter

Ale Meter y José María Marcos.
Se inauguró la Muestra Close-Up: Retratos de la Literatura Actual Argentina con fotografías de Ale Meter, el miércoles 11 de enero de 2017 en el CE-Hotel de Diseño (MT de Alvear 1695, CABA). Musicalizó el evento el DJ Leonardo Oyola.
La banda junto a Ale Meter durante la inauguración.
Close-Up podrá visitarse hasta el 22 de enero.
Ale Meter y José María Marcos en Biblioteca Nacional.

Cinefanía: ya salió Shock TV


Libro de Oro de Cinefanía: La publicación que llena las ansias del cinéfilo y el investigador por igual, el Libro de Oro es una publicación anual que expande el horizonte de las filmografías y aporta nuevas figuritas al afán del coleccionista.

Acerca del libro 2016: En 1952 Lotte H. Eisner (ó Louise Escoffier) publicaba La pantalla diabólica, obra en que se exponían las bases del cine alemán de la República de Weimar analizando, de Caligari al Fausto, numerosos títulos que hoy son pieza fundamental para el estudio del expresionismo cinematográfico y la filmografía silente germana. Una válida si bien lejana equivalencia podría establecerse con las mil y una maravillas inquietantes emitidas durante décadas a través de unos aparatos de rayos catódicos por cuyas pequeñas pantallas nuestros ancestros —y nosotros mismos— podíamos visualizar (malamente, casi siempre con fantasmas o interferencias, en especial publicitarias) un cúmulo de pesadillescas visiones que nos proponemos relevar en este libro. Porque esa pantalla chica diabólica nutrió de trauma y misterio la corteza cerebral de generaciones enteras, provocando recuerdos espantosos e indelebles pero en compensación ofreciendo cobijo fantástico a los horrores reales que sacudían los titulares de los diarios.
En esta obra hemos llevado a cabo un relevamiento de programas y ciclos de cine que hayan circulado por nuestra televisión, sean producción local o bien foránea, pero que se circunscriban al terror y suspenso. Cuando se trata de series o telefilmes extranjeros (especialmente los provenientes de Hollywood) tratamos de enfocarnos a la información que no se dispone actualmente como es, título y fecha de emisión en nuestra TV y también sinopsis.
Aplacada por el olvido, la desidia de diferentes factores y el cúmulo de preocupaciones que emanan del presente inmediato, una memoria, la colección de recuerdos y vivencias transcurridas frente a ese electrodoméstico con forma de rectángulo, marcha rumbo a su irremediable supresión por parte de la vertiginosa criatura que representa la realidad y el paso del tiempo. Algunos nostálgicos se aferran obsesivamente a reminiscencias particulares, trozos de pasado selectivamente emaculados de sus contextos para formar un presente enfermizo y retrógrado. Otros, tratan de reconstruir estrictamente sus visionados catódicos como tarea no de nostalgia sino de búsqueda de si mismo, de recuperación de seres o instantes que ya no volverán. Para unos u otros, y también para los arqueólogos de la cultura popular que trazan automáticos símiles entre el pasado y el presente, entre las figuras vernáculas y sus épocas, entre la industria y el arte, la televisión fue, es y será una fuente inagotable de ficciones, de espantos y de recodos oscuros; en el pasado, cuando aún éramos impresionables ante ciertos estímulos; y en la actualidad, con las nuevas series y producciones que encuentran el camino para obtener aquella misma sensación de maravilla, emoción, inquietud y aprehensión.


Libro de Oro Cinefanía Shock TV Terror y Suspenso 2016,
rústica, 29x21cm, 290 páginas (peso: 760 grs)
Tapa a todo color, interior B&N y láminas en color.
Precio: AR$400.- / USD 26.- / € 24.-
Gastos de envío por correo certificado:
Países Limítrofes: USD 18.- 
Resto de América: USD 25.- 
Europa: € 16.-

Colaboradores: A la legión de habituales colaboradores de ambas márgenes del Río de la Plata y del Atlántico, se suman nuevos y valiosos elementos de Argentina, Chile, Uruguay y México que aportan una impronta joven y necesaria para nuestro Libro de Oro. Son ellos El Abuelito, Leandro Arteaga, Víctor Barrera, Emilio A. Bellon, Mariano Buscaglia, Pablo Canadé, Mariano Cattaneo, Fabián Cepeda, Pablo Martín Cerone, Mariano Chinelli, Gustavo Cabrera, Carolina Carrari, Chas de Cruz, Martín Durand, Federico Fornasari, Mario Gallina, Rodolfo Garavagno, Cecilia Gradin, Ezequiel Hansen, Hellén Ferro, Claudio Huck, Joe R. Lansdale, José María Marcos, Chelo Margal, Rafael Martori, Pepe Muñoz, Martín Núñez, Fernando Pessina, Marcelo Pocavida, Pedro Porcel, Pablo Prado, Oscar Ortolano, Carina Rodríguez, Sebastián Santillán, Natán Solans, Douglas St. Clair Smith, César Suárez, Christian Vallini Lawson, Gonzalo Ventura, Jonathan Weis, Alejandro Yamgotchian. Agradecimientos: Además de todos los anteriormente mencionados, agregamos a Felipe Cristian Acuña, Mario Almada, Emilio Comte, Claudio Díaz, Carlos Díaz Maroto, Sebastián Domizzi, Patricio Flores, Pablo Garibaldi, Axel Kuschevatzky, Edmundo Lavia, Carlos Pregal, Alexis Puig, Gonzalo Santos, Carolina Toni, Gonzalo Ventura, Arturo F. Vidal, todos los cuales dedicaron tiempo o bien respondieron consultas puntuales que surgieron durante la ardua investigación de cada uno de los temas desarrollados en el libro. La última gratificación es para el coleccionista anónimo que pobló incontables revistas TV Guía (hoy en nuestra Hemeroteca) con anotaciones marginales en lápiz, a veces tomando nota de intérpretes de reparto en los filmes emitidos y otras corrigiendo los títulos cuando no correspondían con lo anunciado. Eso es ser un prócer del cine.

Reseña en La Información: El mejor regalo es el que podemos compartir en familia, una y otra vez

La escritora Claudia Cortalezzi leyó y recomendó El hámster dorado (Del Naranjo, 2014), Monstruos de pueblo chico (Galerna, 2015) y Frikis mortis (Del Naranjo, 2016), en un artículo para La Información, publicado el miércoles 21 de diciembre de 2016. Comparto aquí el texto de este querida y admirada colega.


La Información. Miércoles 21 de diciembre de 2016.
Los buenos libros para chicos son esos que cuando los grandes nos ponemos a leerles a nuestros hijos, nos damos cuenta de que nos encontramos muy metidos en la historia. Nos descubrimos pensando que la estamos leyendo para nosotros, que si no hubiera un chico cerca la leeríamos y disfrutaríamos igual.
Eso me pasó con estas tres novelas “para chicos” de José María Marcos.
En cada una de ellas hay chicos y grandes, hay buenos, malos y malísimos, hay animales —el hámster Meso,el perro Huesitos y el perro Locuras—, y hay monstruos de verdad o imaginados; monstruos que, por momentos, parecen salir del libro.
Lo mismo pasa con los personajes:
Camila, una nena que vive con su mamá y el amigo de su mamá en una fábrica abandonada y conoce a un hámster del que se hace muy amiga, en El hámster dorado.
Mariano, un señor que convence a su familia de radicarse en el pueblo de su infancia, Uribelarrea, donde se enfrentará al “mostro” poniendo a prueba su alma de niño, en Monstruos de pueblo chico.
Los dos hermanos y su amigo el Friki, estos aventureros, amantes del cine, que combaten una y otra vez a ese monstruo con el que conviven, en Frikis mortis. 
Decía que, así como lo que da miedo parece salirse de las páginas, al ir avanzando en la lectura, también sentimos que los personajes se corporizan y, de alguna manera, nos llaman a seguir leyendo, a que les prestemos nuestra compañía, a que los ayudemos a salir de donde están.
Hay en la narración un algo que atrapa de entrada y no nos suelta la mano, que nos lleva a transitar el miedo, pero también a valorar a la familia y a los amigos.
Y yo creo que ese algo que atrapa tiene que ver con lo que dice el kiosquero de Almagro —personaje secundario de Monstruos de pueblo chico—: “¡Y amo los libros! ¡Pueden cambiar el mundo!”.
Es evidente que José María está convencido de que los libros pueden cambiar el mundo, y nos lo hace notar en cada una de sus historias.

Cucu, teneme la cámara

Daniel Mordzinski, cuya fotos se exhiben en el CCK, retrató a los grandes escritores latinoamericanos. Uno de ellos lo siguió por la ciudad. Por Washington Cucurto para La Agenda Buenos Aires

Daniel Mordzinski es un fotógrafo argentino, pero además es un trotamundos, un aventurero incansable de nuestro tiempo. Mordzinski hizo de la fotografía un lugar de aventura impostergable. Dedicó su vida a armar uno de los archivos de imágenes más importantes del mundo: retrató a todos los escritores de nuestro tiempo, en los lugares más remotos y en las situaciones mas impredecibles que ni el más avezado de los lectores de esta crónica se pueda imaginar.
En el Centro Cultural Kirchner se inauguró hace unos días una muestra de su arte. Desde Juan José Saer fotografiado en París, hasta Pedro Mairal o José María Marcos aparecen en esta muestra increíble. Por supuesto, no faltan clásicos como Borges, Cortázar o Mario Vargas Llosa. Pero sorprende la cantidad de jóvenes escritores latinoamericanos que fotografió y fotografía casi a diario, el joven Mordzinski. Casi como un Quijote incansable, apunta con su cámara y le da una nueva oportunidad a la realidad.
A la inauguración de la muestra no faltó nadie. Personalidades de distintos lugares de la cultura y la política se dieron cita para ver las fotos de Mordzinski. Cada fotografía tiene la particularidad de narrar un mundo y una época. Cada fotografía narra toda una vida, una novela, una historia que merece ser contada y captada como en ese momento.
Obnubilado, me quedo más de 15 minutos mirando una fotografía de Arturo Carrera, el poeta más fabuloso de Argentina, corriendo debajo de la lluvia, intentando taparse con su campera de jeans. Corren los años 90, la foto muestra a un Arturo joven y sonriente huyendo de la tormenta. Miles de sensaciones se me vienen a la cabeza, por ejemplo, fue por esos años que conocí a Arturo.
Vargas Llosa, tal vez antes de ganar el Premio Nobel, es fotografiado en su cama de hotel. Gabriel García Marquez también es capturado al borde de una cama. El aspecto, el alma o lo que sea de la foto, da toda la sensación de que estamos en un hotel caribeño, uno de esos tantos que aparecen en sus novelas. Mordzinski tiene la gracia de buscar la foto en el momento mas inoportuno. De pronto, al comienzo de la muestra, llama a varias personas del público y les propone hacerse una imagen grupal. Esta gracia, este ingenio, esta naturalidad, es la marca Mordzinski. El secreto de Mordzinski es sencillo, apela a lo mejor de los demás y crea un momento de gracia y bondad donde el fotografiado se siente feliz en ese instante del click.
Vaya a saber en cuántas cosas pensará en ese segundo: a diferencia de muchos artistas, Mordzinksi no duda ni demora nada en hacer la toma. Clickea y chau. Su mente es una cámara fotográfica, está constantemente activa, reseteando, en play permanente siempre preparada para dar el click.
“Parate, acá”. “Agarrá esto”. “Apoyá el brazo en esa ventana”. Y si hay un caballo, puede decirte “subite a ese caballo”. Todo con total naturalidad, con mucha frescura, esa actitud hace que todo sea posible y que usted, que jamás se subió a un caballo terminé encima de la bestia sin titubear y sonriendo a la cámara.
El fotografiado puede ser Leonardo Oyola, Fabián Casas, Alejandra Costamagna, Gabriela Luzzi o Mauro Libertella, grandes escritores de esta época y se los puede ver fotografiados en las situaciones mas extrañas. En la foto grupal del público, que les comenté al comienzo, por ejemplo, tiran de una cuerda imaginaria Diego Erlan de un lado y Daniel Divinski del otro.

José María Marcos: “Laiseca era de una época donde la literatura tenía un rol fundamental”

Para Télam Radio, tuve el honor de recordar al maestro Alberto Laiseca (1941-2016) en diálogo con Soledad Cyrulnik, el viernes 23 de diciembre de 2016.

Adiós al maestro Laiseca

El maestro Alberto Laiseca (1941-2016) falleció el jueves 22 de diciembre de 2016, a los 75 años. Su obra y su compromiso con la literatura nos marcó a muchos lectores. Comparto aquí una nota del escritor Leandro Ávalos Blacha, publicada el 23-12-16, con motivo de su despedida.

El goce de la escritura

Por Leandro Ávalos Blacha para Página/12

La primera vez que fui a su clase toqué timbre unos minutos antes. Lai no salió en ese momento. Al abrirme, algo me dijo que no le había gustado la anticipación. Sebastián Pandolfelli, su mano derecha siempre, me puso al tanto de no llegar temprano, como de tantas otras cosas. El taller tenía sus códigos, los pequeños detalles que podían irritar al Conde. Sobre qué cosas no hablarle. Qué preguntas evitar.
Lai podía no participar mucho en sus clases. A veces, casi, hasta quedarse callado. Escuchar nuestras opiniones sobre lo que compartíamos. Controlar que todos tuviéramos cerveza en nuestras copitazas. Un día intervenía con la palabra justa. Con la misma intuición con la que detectaba al instante si uno tenía un problema. Porque algo queda claro al leerlo: la dureza del Monstruo era una fachada. Pocos autores lograron hablar del amor como Lai. De la lucha del Ser y el Anti-ser que habita en cada uno de nosotros.
“Lo que no es exagerado no vive” se lee en Beber en rojo. El genio de Lai fue excesivo. Desmesuradamente cargado de gerundios y adverbios terminados “mente”. No le bastó con Los sorias y El jardín de las máquinas parlantes. Escribió uno de los libros de poemas más hermosos de la literatura argentina (Poemas chinos), libros de cuentos (compilados por Simurg en Cuentos completos), el ensayo Por favor, ¡plágienme!, y novelas que pueden leerse TODAS, sin distinción. Guerras astrales, yakuzas, zombis haitianos, golems, el mundo egipcio, todo tiene lugar en su obra. Hoy me vienen a la mente algunas páginas de Sí, soy mala poeta, pero... en la que dos sepultureros locos necesitan una zombi para filmar su versión de El fantasma de la Ópera. Lai nos la leía, a medida que la escribía. Se reía de sus “chistes esquizofrénicos” y de las historietas de Ocalito y Tumbita, que recordaba en clases divertido.
Muchas veces se pregunta sobre la utilidad de un taller literario. No sé qué hubiésemos sido sus discípulos sin Lai. Nos dio el mejor ejemplo siempre. Su compromiso con la literatura y el trabajo era total. Ensayaba tanto cuando tenía que contar cuentos o participar de una lectura, como si fuera su primera vez en hacerlo. Por sobre todas las cosas nos hizo descubrir el goce de la escritura, y cuánto mejor es crecer en el oficio compartiéndolo con otros colegas. Sebastián Pandolfelli, Selva Almada, Juan Guinot, Alejandra Zina, Natalia Rodríguez, José María Marcos, Odiseo Sobico, Leo Oyola, Gabi Cabezón Cámara, Fernando Figueras son algunos de esos compañeros de ruta.
Lai decía que más allá, en el otro mundo, no hay tetas ni cerveza. Por el genio que fue, y por cuánto lo merece, ojalá se haya equivocado y esté brindando con su amigo Fogwill.

Certamen 30º Aniversario de la Publicación de It

Mi cuento El cangrejo resultó finalista y el obtuvo el 2º lugar del  Certamen 30º Aniversario de la Publicación de It organizado por la Revista Cruz Diablo. Pablo Cazaux logró el 1º lugar con el relato En el fondo de todas las cosas y Mario Foffano el 3º con Algo en su mirada. Felicitaciones a Cazaux, Foffano y los demás finalistas. Según anunció el director de la revista Rogelio Oscar Retuerto, los ganadores serán publicados en una edición especial que se conocerá en estos días. Vaya mi gratitud para todo el equipo de la publicación y el jurado. El fallo.

JURADO. Eduardo Carletti. Reconocido escritor y editor de ciencia ficción. Ganador del Premio Más Allá. Fundador de mítica revista Axxón. Ingeniero en electrónica digital. Natalia Cáceres. Editora de la Revista Cruz Diablo. Escritora de terror y fantasía. Es autora de la novela Sed. Luciana Baca. Escritora. Licenciada en Gestión Educativa (UNTREF) y licenciada en Lengua y Comunicación (CAECE). Coordina el proyecto literario Perro Gris. Conformó el equipo editorial del proyecto Pelos de Punta. Marcelo Adrian Lillo. Escritor de relatos de terror. Ha ganado varios certámenes literarios y ha publicado en revistas  de Europa y Canadá. Es autor de la novela El instigador.

“Válame Dios” en miNatura

Mi relato “Válame Dios” apareció en la edición Nº 153 de la revista miNatura, dirigida por Ricardo Acevedo E. y Carmen R. Signes Urrea, en un dossier sobre el tema “Universo Quijote”, con autores de Venezuela, Portugal, Cuba, España, México, Chile, España, República Dominicana, México y Uruguay. De Argentina hay relatos de Lucas Berruezo (“Don Genaro”) y Sebastián Ariel Fontanarrosa (“El Quijote de Pripyat”), Sebastián Ariel Fontanarrosa (“Misterioso desdoblamiento cervantino”) y Adam Gai (“Rocín”). El arte de tapa pertenece a Josep Barberà Tomás (España). La edición completa puede bajarse AQUÍ

Universo Quijote: “Válame Dios”

Por José María Marcos (*) 

Se cuenta, pues, que Sancho Panza conocía una historia que oyó de refilón en una taberna sobre un perro muy sabio que ayudose a un suchí o sunní, no recordaba bien cómo presentose aquel moreno un tanto perfumado con vino de Granada, y que por designios recónditos, o puro bostezo, decidiose contársela a don Quijote poco antes de entrar a unos campos, en medio de las sierras.
—Señor —dijo Sancho mientras espoleaba el asno—, hoy, acordábame de un cuento de un brujo, o algo así, que a lo Cristo andaba dándoles consejos a las gentes, al cual, dada su fama de sabio por añejo y por luciferino, le preguntaron quién le había señalado tantas cosas, y él, sorprendiendo a su asamblea, respondió que su primer consejero era un perro, y claro, cuando oí eso, pensé que se trataba de esos relatos del tiempo de Guisopete cuando los animales hablaban, pero no, detalló aquel moro, el lobo familiar no ladraba ni piaba, ni mucho menos rezaba el Avemaría, y estaba medio muerto, que es como decir medio vivo, tirado al lado de un río, y aquel pobre bicho, al parecer, había sido atacado por otros como él, y entonces cada vez que veía su imagen en el agua disparaba que no le daban las patas, porque veía a un malhechor, hasta que un día de tanto asomarse, y supongo de tanto comer mejor y olvidarse de la paliza,  resolviose a enfrentar al villano y se tiró de cabeza y el opositor se esfumó, y después no sé bien qué pasó, porque me distraje con el escote de una doncella, que era más atrayente que el aromático etílico, de modo que pregunté a uno de por ahí nomás en qué terminó todo, y ansí, el cuadrúpedo le enseñó al zahorí que el principal atasco es uno mesmo, pero yo creo que aquel cuzco estaba destornillado y puede ser que instruyera mucho a su amo, pero también pudo haber terminado ahogado, si es que no sabía nadar, o comido por alguna bestia marina; yo, perro, me hubiera ido lejos del río.
—¡Válame Dios! ¡No repitas más ese desatino robado a los sarracenos! —gritó don Quijote—. ¡María ayude a la razón y a la verdad! ¡Sigamos en busca de los gigantes!

(*) El relato forma parte de la edición Nº 153 de miNatura, dedicado al género breve fantástico.

Muestra de Daniel Mordzinski


OBJETIVO MORDZINSKI. En la Plaza Seca de la Sala Sinfónica del CCK se inauguró la muestra fotográfica “Objetivo Mordzinski: un Viaje al Corazón de la Literatura Hispanoamericana”. El jueves 15 de diciembre de 2016 fue la apertura y el querido Daniel Mordzinski no pudo con su genio y nos invitó a armar una foto. Así tirando de la cinta aparecen entre otros: de un lado, Carlos Salem, Daniel Divinsky, Lloyds y Elsa Osorio. Del otro, encabezados por el gran Quino, nos encolumnamos con Iñaki Echeverría, Fernando López, Diego Erlan y Raúl Argemí. Según lo dictaminó Mordzinski, ganó la Banda de Quino. Mientras esperamos la fotinski “oficial”, aquí una instantánea tomada desde el público. “Objetivo Mordzinski” es una ocasión imperdible para apreciar la obra fotopoética de este artista, que retrata escritores desde hace más de tres décadas. Puede visitarse de miércoles a domingos y feriados, de 13 a 20 horas, en Sarmiento 151, CABA, hasta el 12 febrero 2017.


La muestra puede visitarse hasta el 12 de febrero de 2017.
Retratos de José María Marcos, Mercedes
Álvarez y Esther Cross.
Daniel Mordzinski, José María Marcos y Washington Cucurto.
Fernando López, José María Marcos, Washington Cucurto y Daniel Mordzinski. 
Daniel Mordzinski. Por José María Marcos.