“El fondo del corazón es árido. El hombre siembra sólo aquello que puede… y lo cuida”. Stephen King, Cementerio de animales
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Desatormentándonos | Lectura de Coos Burton

Por Coos Burton | Viernes 3 de octubre de 2025 | Instagram @coosburtonyt 


Buenas tardes, amigos. Hoy les comparto mi última lectura: Desatormentándonos, de José María Marcos, editado por Muerde Muertos. Se trata de una antología de horror con relatos muy variaditos, narrados con una sencillez preciosa que, por las expresiones tan descontracturadas y desenfadadas, remite un poco a la experiencia de contar leyendas alrededor de una fogata. Acá nos vamos a encontrar con diez relatos en los cuales prima lo fantástico.  Mis favoritos fueron: 
► “Dios máquina”: un relato a lo Black Mirror donde una mujer se obsesiona con una máquina que repite mantras religiosos, y se vuelve controladora. 
►“El cangrejo”: una travesura resulta en un encuentro escalofriante con un chiflado. 
► “Salatraco”: una mujer deja de lado su escepticismo para pedirle un gran favor a una escultura muy curiosa y oscura. 
► “El abuelo Bubby”: un relato nostálgico sobre zombies con mucho humor negro. 
►“Caracoles”: el concepto más Junji Ito que vi en mi vida, con un final muy argento. 
Después tenemos relatos como “Proyecto Ivanov”, “Ojos verdes“, “Isolina”, “Desatormentándonos“ y “El castillo de Silling”, cuyas temáticas abarcan desde el sci-fi horror, brujas, magia negra y ritos, criaturas vampíricas y leyendas. En términos generales, relatos más que divertidos y escabrosos para leer en la mejor época del año. Por supuesto que recomiendo esta antología.

El Lugar de lo Fantástico | “Desatormentándonos”

Reseña de Desatormentándonos (Muerde Muertos, 2020) de José María Marcos | Por Lucas Berruezo para El Lugar de lo Fantástico


“A la vuelta, mi padre me mandó a dormir y pude escuchar que siguieron discutiendo. No sé cuántas horas, porque, si bien intenté quedarme despierto, el sueño me venció. ¿Qué más podía pasar? Tarde o temprano, el sueño vence a los vivos y a los muertos que sufren insomnio”. José María Marcos, “El abuelo Bubby”, en Desatormentándonos

Razones ocultas: el número “10”

Cuando terminé de leer Desatormentándonos, no pude evitar preguntarme por qué un libro así tuvo que esperar diez años para ver la luz. La historia de la literatura está llena de paradojas y de casos en los que los libros toman caminos misteriosos e inexplicables, como si siguieran los designios de una deidad textual caprichosa. Esto parece haber ocurrido con la compilación de cuentos que hoy nos ocupa. Su autor, José María Marcos, de forma consciente o tal vez sin saberlo, pareció seguir, con coherencia y disciplina, una constante que tiene al número “10” como protagonista.
Sin intención de hacer numerología, se puede señalar que, a veces, ciertos números se destacan en algunos textos. En la Divina comedia, por ejemplo, podemos ver cómo, entre otras tantas claves alegóricas, sobresale el número “3”: tres partes, treinta y tres cantos, tres protagonistas, estrofas formadas con tercetos encadenados... En el caso de Desatormentándonos, es el número “10” el que no deja de llamarnos la atención, principalmente por las relaciones extratextuales que se establecen con él. Diez cuentos, que tardaron diez años en reunirse en un único tomo, justo para conmemorar los diez años de vida de la editorial Muerde Muertos, en el año 2020 (es decir, “2” veces el número “20”, que si lo dividimos justamente por “2” nos da “10”). Así, vemos que el motivo por el cual este título tuvo que esperar una década para nacer nos trasciende, guarda razones misteriosas y hace de él (cuando no de nosotros, sus lectores) un elemento digno de una de sus historias.
En fin, existen cuestiones que no podemos entender, mandatos que seguimos y cumplimos sin siquiera darnos cuenta. El mundo, en muchas ocasiones, se nos rebela peligroso en la imposibilidad de explicar sus fenómenos. Es ese mundo que, no pocas veces, nos atormenta. Por suerte existen libros como este: para poder conjurar el miedo con el terror; para perdernos en sus historias; para, en definitiva, desatormentarnos.
 
Terror desde todos los frentes
 
Los cuentos de Desatormentándonos nos muestran diferentes argumentos, pero todos coinciden en dos aspectos fundamentales: el terror y lo fantástico. Las historias combinan, de manera magistral, el miedo con los pliegues oscuros de una realidad que, en el plano de las vivencias, insistimos en considerarla rígida, transparente y explicable. Desde experimentos que se vuelven en contra del experimentador hasta animales aparentemente inofensivos que traen a la Tierra el apocalipsis, el libro presenta máquinas tan humanas como un dios que se enamora, seres de la noche cuya sensualidad nos pierde en la espera que obliga su ausencia (y, fatalmente, su presencia), muertos que vuelven a la vida para enseñarnos las bondades de la muerte, entre otras tantas singularidades. El talento de José María Marcos para sorprendernos página tras páginas es notable. 
Por mi parte, me gustaría mencionar de manera especial “El Cangrejo”, uno de mis favoritos. En él, un narrador ya adulto cuenta una anécdota que, según cree, casi le costó la vida cuando era chico: aquella vez en que él y su amigo Gastón Capistrano decidieron meterse en la residencia El Cangrejo, perteneciente al fotógrafo Eusebio Cardini, mientras este se encontraba en la taberna del pueblo. Lo que comienza siendo una travesura inocente (los chicos no buscaban más que “robar” nísperos y ciruelas) se convierte en una experiencia traumática que llegará a romper las leyes naturales tales y como las conocemos. “El Cangrejo” es un relato fantástico de una precisión milimétrica, que deja al lector alucinado. Poseedor de un final sorprendente (del que no diré nada para evitar todo posible spoiler), llegamos a él poco a poco, en una especie de descenso a lo inquietante. Cuando lo terminé de leer, no pude más que quedarme en silencio, con la vista perdida en cualquier parte y la mente poco menos que desecha.

“Que sea rock”
 
El título del libro, Desatormentándonos, que también es el nombre de uno de los cuentos, hace alusión al primer álbum de Pescado Rabioso, banda legendaria del rock argentino liderada por Luis Alberto Spinetta. Este paralelismo con el rock nacional lo podemos ver también en los otros dos libros que publicó la editorial Muerde Muertos en este festejo por sus diez años. Me refiero a No obstante lo cual de Carlos Marcos (que hace referencia a Riff, banda de Pappo) y Olvidemos todo de una vez de Fernando Figueras (cuyo título es, a su vez, un verso de la canción “Estertor” de Babasónicos). Esta triada rinde, entonces, un doble homenaje: por un lado, remite a la música y, por otro, es una celebración de la misma editorial Muerde Muertos, que hace diez años nacía con tres títulos de estos mismos autores.
 
Imperativo categórico

 
No voy a negar que soy un admirador de José María Marcos. De hecho, considero que Muerde muertos, novela que escribió junto a su hermano Carlos, es una de las mejores novelas de terror fantástico de la literatura argentina. Ahora, Desatormentándonos viene a continuar lo que hace diez años comenzó con Los fantasmas siempre tienen hambre, su primer libro de cuentos. Decir que recomiendo todos estos libros sería como decirle a una persona que acaba de ser mordida por una serpiente venenosa que tome el correspondiente antídoto. Más que una recomendación, es una exigencia. Lean Desatormentándonos. Lean todo José María Marcos.

Canal A | Programa Booktubers | Leonardo Oyola recomendó “Desatormentándonos”


“Quería recomendar este libro de relatos de José María Marcos, que se llama Desatormentándonos. Se nota que José María que tiene todo un amor por el cine de terror, las historias Clase B y las truculencias de folletín, y las lleva a su pueblo, Uribelarrea, y está divertido ver eso: un monstruo de la laguna que, en realidad, anda en una zanja. Pero, así como está el humor, también está el miedo, y hay cuentos que se vuelven realmente muy tenebrosos”. Con estas palabras, Leonardo Oyola recomendó Desatormentándonos (Muerde Muertos, 2020), en el programa Booktubers (Canal A, con la conducción de Vanina Pujol) —emitido en enero de 2021—, junto a El deporte en el cine, de Matías Bauso; Tigres en la lluvia. La aventura de Invisible en El Jardín de los presentes, de Martín Graziano; El mundo extraño, de Loris Z; Poesía completa de Jorge Leónidas Escudero; y Un duelo a cara de perros, de Fernando Figueras.
 

Placer y tormentos en dosis similares

Por Pablo Ruocco | @pablo.ruocco | 25 de enero de 2021 | Sumergido en la lectura de Desatormentándonos, el último libro de cuentos del querido y siempre atento José María Marcos. Ideal para estos días de calor: relatos agobiantes, otros que suben la temperatura: todos de mucho disfrute. De algo estoy seguro: los tormentos que se auguran disipar desde el título no son más que una invitación a, en tal caso, renovarlos por otros. Lectura muy placentera y tortuosa en dosis similares.

Científicos locos, sirenas mitológicas, cajitas cumple deseos (sexuales), invasiones zombies, robots poseídos...

Por Hernán Álvarez | @halvarezhaedo | 1° de noviembre de 2020 | Desatormentándonos de José María Marcos. Publicado por editorial Muerde Muertos. Llegué a este libro a través de un taller de lectura y escritura con el gran Leo Oyola. Resultó ser el quiebre de una seguidilla de lecturas que no había disfrutado demasiado. La principal característica de los cuentos de este libro es la frescura y la simple intención de contar (tal vez simples) historias. Claramente, ya desde la tapa y desde el primer relato, es un libro de cuentos de género, en su mayoría terror y ciencia ficción. Científicos locos, sirenas mitológicas, cajitas cumple deseos (sexuales), invasiones zombies, robots poseídos; este libro los tiene todos. Se le suma el aliciente del color local. Muchos de los cuentos suceden en Uribelarrea, pueblo de la provincia de Buenos Aires. Terror más cercano a las películas de terror de los 80, esas que a la sexta secuela entretenían más que dar miedo.

“Desatormentándonos” | Editó Muerde Muertos

Desatormentándonos, de José María Marcos (Muerde Muertos, 2020). Colección: Muertos (terror). 160 páginas. 21 x 15 cm. ISBN 978-987-47347-8-5. Valor: $650. Distribuye: Galerna.

Desatormentándonos, a pesar del exorcismo que aúlla su título, es un libro horroroso en todo lo que da de sí el término. Un libro sembrado e infectado de espantos, fantasmas, monstruos, zombis, apocalipsis, brujas, máquinas malvadas y seres humanos que parecen errar todos sus pasos (para regodeo y alegría de nuestro instinto morboso). 
Hay cuentos como “El Cangrejo” o “Isolina” que perturban nuestra existencia y nos dejan una desagradable sensación de indefensión Otros, como “Proyecto Ivanov”, “Dios máquina” o “El Castillo de Silling”, cachetean y ponen en carne viva nuestras falacias, a la vez que nos deleitan con una imaginación prodigiosa, verbigracia: chanchitos y jirafitas bonsái, un castillo chasco donde podemos espiar las más salvajes perversiones o una máquina que ora por nosotros al tiempo que nos desea con lujuria.
La narrativa de José María Marcos tiene el encanto de los buenos narradores de cuentos, ese no sé qué folklórico que anuda el terror con lo grotesco, sosegando los excesos con el sempiterno humor negro de los hombres de campo: la frase justa y de ingenio afilado. 
Hay libros sobre monstruos y otros que son monstruosos per se. Desatormentándonos es algo peor, es un libro que transforma en monstruo al lector, porque en sus fábulas reconocemos los vicios y carcinomas morales que nos devoran por dentro. Eso que nos muta en lobos a la luz de la luna y en larvas bajo un tórrido sol veraniego.
Parafraseando a José María Marcos, luego de la lectura de este libro, “nuestros días parecerán retazos de una larga pesadilla”.

Mariano Buscaglia