“El fondo del corazón es árido. El hombre siembra sólo aquello que puede… y lo cuida”. Stephen King, Cementerio de animales

Página/12 | Silencio y noche en mi tumba, ecos de los límites humanos



La novela Silencio y noche en mi tumba (2026), de José María Marcos, refiere la historia de Antonio Barragán, un periodista de la prensa gráfica atravesado por la crisis argentina de 2001. Él decide abandonar la ciudad para cambiar y mejorar su vida reinstalándose en Hust, su pueblo natal, donde aún se mantiene en pie la casa de sus padres fallecidos. En el presente, el pueblo es apenas un caserío en decadencia, habitado por varias familias que alcanzan unas quinientas personas en total. Pero otra cosa fue esa región en el pasado, cuando el bienestar de Hust recaía en la fortaleza de pequeños productores que supieron desarrollar y manejar con inteligencia la industria lechera.
El lugar tuvo su magnificencia y holgura a mediados de 1900, cuando más de treinta líneas de trenes cruzaban eufóricos el territorio donde transcurre la novela. Se desplazaban por las que hoy, lastimosamente, sólo son abandonadas vías de trocha angosta. Barragán, padre de una hija, ateo pero ligado al cristianismo a partir de su relación con los salesianos, atraviesa un período de confusos conflictos: trabaja en un matutino al borde de la quiebra y es perseguido por una serie de sueños que no comprende y que se enredan con su separación amorosa que no logra superar. Pese a todas las evidencias de que Hust no es una buena alternativa, Barragán emprende la travesía, convencido de que una vida sencilla, lejos de las presiones, le permitirá reencontrar la felicidad perdida y el transcurrir de un grato final a su existencia.
Con evidente lucidez, en el prólogo de la edición, el cineasta Demián Rugna, director de la multipremiada película Cuando acecha la maldad (2023), destaca: Silencio y noche en mi tumba resuena como el crujido de sogas tensándose para amarrar un barco al muelle, un eco de lazos que atan la memoria al pasado. Allí aparece Antonio Barragán, cargando con su historia: alguien que dejó atrás la fe, las raíces y hasta la posibilidad de evitar que todo se pudriera. Lo entendés, te parás a su lado y querés acompañarlo. La narración ofrece razones para seguir sus pasos, para soltar el lazo de ese pesado barco, huir de la ciudad que devora ideales, proyectos, personas; un mundo en el que uno cree estar inserto hasta que comienza a empujarte para hacerte bajar”. Avezado conocedor del género fantástico, Rugna agrega: “La escritura comienza entonces a perforar el costumbrismo que marcaba los pasos de Antonio, dejando aflorar una monstruosidad latente, como una infección incontenible que siempre estuvo ahí, a punto de supurar”.
Con una escritura cuidadosa, y deslizándose inteligentemente por la cornisa, la novela presenta pasajes de terror psicológico y también encadenamientos de circunstancias más explícitas, especialmente en el tercer acto, con referencias a la tradición de la literatura gótica y el cine. Se destaca, además, una iconografía religiosa que se entrevera con El túnel y Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato; Drácula, de Bram Stoker; Salem’s Lot, de Stephen King; y La llamada de Cthulhu, de H. P. Lovecraft. Son evidentes y logradas las intenciones de homenajear y reconocer influencias, las menciones que hace José María Marcos. En el crescendo de la novela, las acciones se ponen en marcha durante la Semana Santa, en una época en la que es “tiempo de pensar la vida de cara a la muerte”, período dramático que coincide con el momento vital y crucial que inquieta y trastorna a Barragán.
El título de la novela proviene de un verso de la canción Zamba del grano de trigo, que enlaza los acontecimientos a partir del regreso fantasmal de su melodía y sus versos, como símbolo de aquello que nos persigue cuando no nos hacemos cargo de nuestro destino. Su autor es el músico, compositor y religioso Alejandro Mayol (1932-2011), quien integró el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo hasta que dejó el ministerio. Un fragmento del comienzo marca el tono del texto: “Sentadas en los primeros bancos del templo, mujeres rezaban al unísono largas cadenas de rosarios. Sus palabras, dichas a media voz y a gran velocidad, eran el ronroneo continuo de una barcaza medieval que trataba de mantenerse a flote lejos de Europa, en el corazón del Río de la Plata. Sus cabezas, cubiertas con mantones negros, se hamacaban como péndulos, provocando que el segundero del universo se armonizara de acuerdo con su compás”.
En una nota que cierra la edición, muestro autor nos refiere: “Desde una impronta barroca, me propuse hablar del paso del tiempo, la religiosidad, el suicidio, el deseo, los sueños, los mitos, las herencias familiares, los límites humanos, la finitud, la idea de lo numinoso, las heridas emocionales y las cuentas pendientes”; y, al trazar un paralelismo entre el 2001 y el tiempo actual, agrega: “Los períodos de disolución impactan, forjan identidades, desatan la sinrazón y dejan marcas que trascienden las épocas”.
Con una prosa cuidadosamente pulida y por momentos brillante, que va erosionando lo cotidiano a partir de ciertas señales, la novela Silencio y noche en mi tumba dialoga con nuestro presente, marcado por el derrumbe económico, la falta de horizontes, el individualismo y la ausencia de un sentido capaz de articular un destino común. “La nostalgia es cautivante, tiene buena prensa, pero es una enfermedad”, dice, al pasar, uno de los personajes, como una advertencia para no ir a buscar nuestro futuro donde solo quedan el silencio, la noche y alguna tumba. Publicó el sello Muerde Muertos.

Novedad | Silencio y noche en mi tumba

 

Silencio y noche en mi tumba (Muerde Muertos, 2026), de José María Marcos. Novela, 284 páginas, 21x15 cm. Prólogo: Demián Rugna | ISBN 9789878400228 

Salida: Abril de 2026 | PVP: $30.000. 

► Distribuye: Galerna-Que leer SA 
► Envíos a todo el país y compra directa: Patio al Sur

Venta en la 50° Feria del Libro de Buenos Aires 2026 
(del jueves 23 de abril y el lunes 11 de mayo de 2026):

► Stand 437 TirNanOg (Pabellón Azul)
► Stand 602 Provincia de Buenos Aires (Pabellón Azul) 

Silencio y noche en mi tumba resuena como el crujido de sogas tensándose para amarrar un barco al muelle, un eco de lazos que atan la memoria al pasado. Allí aparece Antonio Barragán, cargando con su historia: alguien que dejó atrás la fe, las raíces y hasta la posibilidad de evitar que todo se pudriera. Lo entendés, te parás a su lado y querés acompañarlo. La narración te ofrece razones para seguir sus pasos, para soltar el lazo de ese pesado barco, huir de la ciudad que devora ideales, proyectos, personas, un mundo en el que uno cree estar inserto hasta que comienza a empujarte para hacerte bajar. Como lector ayudamos a Barragán a preparar ese regreso a un refugio: un viaje entre nostalgias para recuperar los mosaicos del pueblo natal que se resiste al olvido.
A medida que los compases de los capítulos te empujen, el espanto se volverá cada vez más fuerte, como una resaca intensa que compone y descompone al ritmo de la toxicidad de tu sangre. Puedo confesarte que fui testigo de cómo aquellos personajes comenzaron a retorcerse, mientras burbujeaban como babosas en la sal, tras la extensa huella que dejaron en su camino.
El encantamiento comienza desde la primera página, desde el primer acorde de esta zamba. Y estarás junto a Antonio Barragán, avanzando en sus laberintos, intentando escuchar el origen de esta música para encontrar la salida.
Del prólogo de Demián Rugna

PATIO AL SUR | Cuentos, poesías y un pasaje de novela


(La Palabra de Ezeiza, 19-04-26). El sábado 18 de abril de 2026, el espacio cultural Patio al Sur (Tucumán 142, JM Ezeiza) fue escenario de una nueva edición del Ciclo Lecturas en el Patio, una propuesta comunitaria en torno a la literatura. La bienvenida estuvo a cargo de Pablo Ruocco, quien recordó cómo se gestó el espacio, habló de los proyectos en marcha y presentó a los seis participantes del evento, que leyeron en dos bloques. Cada intervención aportó su propio tono y universo, construyendo un recorrido heterogéneo que mantuvo la atención del numeroso público. En el arranque de la primera parte, José María Marcos compartió el cuento “La noche más fría”, inserto dentro de su nueva novela Silencio y noche en mi tumba (Muerde Muertos). En clave de terror rural, el libro narra el regreso del periodista Antonio Barragán a su pueblo natal, en medio de la crisis de 2001. Siguió Nuri PG con poemas inéditos que mezclan lo íntimo y lo sensible, con una mirada social crítica. Cerró Nacho Merlo con un relato sobre una infancia atravesada por la crisis de los 90 y la explosión de Río Tercero, de su libro Quemarse vivo (Orsai). En la segunda mitad, Violeta Orlando compartió poemas de Las cosas que dejó la tormenta, junto con algunos inéditos, textos que se detienen en pequeños detalles para iluminar transformaciones que, de tan cotidianas, a veces se vuelven invisibles. Sammuel Magariños leyó el cuento “Ruido”, sobre un niño sumergido en un hogar donde los límites de la violencia no están claros, incluido en la antología Maridajes (Patio al Sur). En el cierre, Luis Mey presentó uno de los cuentos de su libro Qué beben los que no leen como yo (Factotum Ediciones), centrado en las fantasías en torno al amor a partir de una cita de Tinder. La musicalización en vinilo acompañó el desarrollo de la noche, generando una atmósfera íntima y cálida. Quienes asistieron tuvieron la posibilidad de acceder a una oferta gastronómica de pizzas y empanadas, así como a libros del catálogo de Patio al Sur y de los autores invitados. 
   

Muerde Muertos en la FEPE 2026


El sello Muerde Muertos participó con un stand en la 3ª Feria de Pequeños Editores (FEPE), el sábado 11 de abril de 2026, en el JJ Circuito Cultural (Jean Jaurés 347, Abasto, CABA). La feria reunió además a los sellos Azul Francia, Esa Luna Tiene Agua, Trapezoide, Halley, Duino, Limbo, Copo de Nieve, Luvina, La Máquina Eterna, Larría, Omashu, Empatía, Pinap, Patio al Sur, Dualidad, Selva Canela, Híbrida, Cielo de Pecas, Equidistancias, Ninguna Orilla, Dragones de Papel, Santa Editora y Ediciones del Caparazón. Gracias a Francisca Mauas (Azul Francia), María Staudenmann (Esa Luna Tiene Agua) y Soledad Hessel (Trapezoide) por la invitación a ser parte de esta hermosa feria. Gracias también a todos los amigos/as, lectores/as, autores/as, comunicadores/as y fans de la lectura que nos acompañaron.

La forma breve | Edición N° 5

Foto: José María Marcos.

Salió la edición N° 5 de la revista La forma breve, editada por Alejandra Zina, Cecilia Ferreiroa y Noelia Monópoli. Para la ocasión, se realizó una convocatoria fotográfica titulada “Una soberanía del imaginario”, que apunta “a recrear un imaginario social del que nos sintamos parte o que nos identifique: las prácticas, las imágenes y los símbolos que podemos reconocer rápidamente por ser parte de nuestra niñez, nuestra cotidianeidad y de nuestra memoria histórica y social”. Resultaron elegidas imágenes de Sol Avena, Verónica Bellomo, Juan Pablo Buceta, Florencia Cosin, Paz Crotto, Verónica Feinmann, Gaia Gordín, Marcelo Iglesias, Julio López, José María Marcos, Laura Nacaratti, Pablo Ortemberg, Daniela Pafundi, Daniela Prieto, Laura Rivas y Mariano Salzman. Participan del número 5: Daniela Alcívar Bellolio, Juana Inés Casas, Stefanía Coggiola, Cecilia Ferreiroa, Colectivo Camarada (María Crosetti, Cecilia Lenardón, Gabriela Muzzio, Andrea Ostera y Paulina Scheitlin), Laura Forchetti, Sebastián Gordín, Cristina Iglesia, Paula Jiménez España, Alberto Muñoz, Mariana Palomino, Noelia Monópoli, Patricio Rago, Carla Sagulo, Leopoldo Silva, Diego Tatián, Diego Velázquez y Alejandra Zina.. +Laformabreve

B° El Trébol | Viejo con árbol


Invitado por la Sociedad de Fomento y Biblioteca Popular El Trébol, participé de un encuentro dedicado a la obra de Roberto Fontanarrosa (1944-2007), el viernes 13 de marzo de 2026. Leí su cuento “Viejo con árbol”, a partir del cual conversamos sobre la producción del escritor y dibujante, autor de cuentos, novelas, guiones e historietas. El evento tuvo lugar en la sede de la institución, ubicada en Los Álamos 803, barrio El Trébol (La Unión, Ezeiza). La reunión fue abierta a la comunidad y asistieron, entre otros, Cecilia Gilardoni, Patricia Faure, Susana Márquez, Ana Laura Álvarez y Teodoro Glavina. En el cierre, compartí mi cuento “Maradona en el barrio El Trébol”, perteneciente a la serie “Relatos de Míster Afro” para la sección “Esto no está chequeado” de La Palabra de Ezeiza.

Entrevista | Eliana Tortorella

ELIANA TORTORELLA | “El amor puede ser una intervención política”. Así lo afirmó la escritora Eliana Tortorella a propósito de la salida de Astillas, su primer libro. “Con las palabras yo no le estoy sirviendo un plato de comida a ese chico que no tiene para comer, pero sí le estoy dando voz y estoy hablando de él”, aseguró. Balance, perspectivas y proyectos del colectivo Patio al Sur.


Por José María Marcos | La Palabra de Ezeiza | 11-02-26 | Leer entrevista

Novedad | Perros de la noche, de Enrique Medina

Perros de la noche (Muerde Muertos, 2025), de Enrique Medina. Guion cinematográfico, 128 páginas. 28x19. ISBN 978-987-8400-20-4. Edición facsimilar a cargo de José María Marcos. Palabras preliminares: Enrique Medina. PVP: $38.000. Distribuye Galerna: novedades de septiembre 2025.


Perros de la noche (1978), novela de Enrique Medina prohibida durante el último proceso militar, se convirtió en película en 1986 de la mano de Teo Kofman. Este crudo retrato de los sectores marginados y fuerte crítica social marcó un hito en la literatura y el cine. En 1971, el cineasta había escuchado la historia contada por el propio escritor (aún inédito) y no dudó en decir: “Vos escribila y yo la filmo”. En esta edición presentamos el guion creado por el autor como reconocimiento al cine y al libro, y también a la amistad entre Medina y Kofman. José María Marcos

Sobre la novela Perros de la noche (1978)

Una historia oscura, plena de sordidez y dolor, en la que se mezclan el delito, la prostitución y el incesto, toma cuerpo a través de formas lingüísticas hábilmente delineadas. La misma aptitud se verifica en el clima otorgado a la novela, de un peso por momentos sobrecogedor. Hay algunos párrafos para recordar en especial, como el monólogo del viejo borracho, el del ex preso que cena con el protagonista, y la entrega de Mercedes al acabado Ferreyra. Redacción (Buenos Aires, 1978)

Enrique Medina es un típico autor maldito, un humorista próximo a Twain, pero, al mismo tiempo, un estilista cuya aptitud para entender el lenguaje popular sólo es comparable con Ring Lardner, el autor de El nido de amor. Y, sin embargo, Medina es un creador casi destructivo: no se hace la menor ilusión sobre la condición humana; en sus cuentos y novelas, exhibe criaturas ávidas, brutales, egoístas, y las describen sumidas en una incorregible mediocridad, en una profunda tristeza. Así lo vuelve a hacer en Perros de la noche , su última novela, a la vez que revela su madurez expresiva. Enrique Medina construye una galería de personajes desolados, tímidos, dolientes, que deambulan por el mundo como sombras, para recaer en sus propias degradaciones y entregarse, inconscientes, al fatalismo y la frustración. Perros de la noche es una obra cruel, feroz, que pone de manifiesto, otra vez, la capacidad creadora del autor de Las tumbas. Claudia (Buenos Aires, 1978)

El talentoso autor de Las tumbas, Transparente y otras obras ya inscriptas definitivamente en la historia de la literatura argentina vuelve, con este impresionante Perros de la noche , a mostrar su amor por las criaturas marginadas que las sociedades producen. Lo hace con una prosa dura y brillante, con una crueldad que es sólo una fachada para ocultar un desencarnado y conmovedor lirismo. Medina sabe transformar la materia por la que transita y eso lo coloca en la línea de los mejores narradores. Perros de la noche es prueba de ello. Radiolandia 2000 (Buenos Aires, 1978)

A la profunda intuición de capturar el lenguaje del pueblo, Medina ha unido la no menos honda facultad de penetrar en las almas de sus personajes. Perros de la noche , que mereció los honores de la censura del Proceso, junta de modo convincente una y otra calidad. En la novela, la trágica historia de los hermanos es un ejemplo de cómo, expresión y contenido, pueden soldarse exitosamente. Enrique Medina es un narrador nato y por sus temas —como esta sobria y sobrecogedora pintura de Perros de la noche— es el novelista que ha construido una de las más penetrantes visiones del mundo marginado de la sociedad argentina, especialmente ciudadana. Novelas como Sólo ángeles, para no citar su legendaria Las tumbas , lo colocando sin lugar a dudas entre los escritores con mundo lenguaje y propios, singulares por la fuerza de su creación, el coraje y el verdadero, único por insoslayable, amor a la criatura humana. Oscar Hermes Villordo, Humor (Buenos Aires, 1988)

Mucho asombra que, casi 40 años después, tanto la trama como la violencia social que Perros de la noche encarnan permanecerán tan vigentes en todas sus estridencias. El mismo drama latiendo hoy en cada periferia de cada gran ciudad argentina. El mismo látigo lacerando rutinas repetitivas. La misma indiferencia alejándose a paso rápido. Sueños recortados en mil pedazos. Alas atrofiadas por la imposibilidad. Rugidos silenciosos. El desafío de aguzar cierta “habilidad” para resistir un día más. Tragedia y fatalidad, conformando un latido muy actual, en el que el agobio y el desconcierto suenan infinitos. Alejandra Tenaglia, próloga a la reedición de 2017

Sobre la película Perros de la noche (1986), invitada a los festivales de Cartagena, Montreal, San Sebastián, La Habana y el Forum de Berlín.

Aborda la realidad por el costado más agresivo, se vuelve naturalista y, cuando es necesario, se eleva hasta la poesía sin otro discurso que el de las imágenes. Claudio España, La Nación (1986)

Un trabajo sólido e implacable, identificado con la mejor tradición del cine nacional. Néstor Tirri, Clarín (1986)

Perros de la noche es uno de los filmes más importantes del cine argentino reciente. Daniel López, La razón (1986)

Una obra que rebosa autenticidad. Jorge Alberto Martín, Tiempo Argentino (1986)

Realismo que no cede ni por un momento al pintoresquismo o lo sentimental. La villa, los cabarets suburbanos y su gente, fatalista ante la imposibilidad de cambiar el destino, están descriptos con sinceridad y filmados con rigor. Raúl Manrupe y María Alejandra Portela, Un diccionario de películas argentinas 1930-1995 (1995)

Perros de la noche fue una película premonitoria del nuevo cine argentino de principios de los 90. Es una vuelta al neorrealismo ya una poética muy propia del cine argentino. Emiliano Penelas, Cineclub La Rosa (2010)

Novedad 2026 | La palabra inquieta


Acaba de publicarse La palabra inquieta (La Palabra de Ezeiza, 2026) de Carlos Renoldi. Contiene narraciones breves (ilustradas por el propio autor y Digital Snatch) y cuenta con un prólogo de Fernando Farías. Incluye, a modo de bonus track, relatos de Gladys Noemí Páez, Juan Carlos Frías, Torosaurio y Míster Afro. Aquellos que quieran conseguir su ejemplar pueden comunicarse con el autor a través de Facebook (Carlos Renoldi) o escribiéndole al whatsapp 11-3677-6918. La palabra inquieta también puede conseguirse en la sede de La Palabra (Tucumán 142, JM Ezeiza). 

TEXTO DE CONTRATAPA: UNA VISIÓN ALTERNATIVA DE LA REALIDAD

La palabra inquieta (2026), de Carlos Renoldi, es un libro de cuentos breves donde lo cotidiano se convierte en punto de partida para sumergirnos en una visión alternativa de la realidad, una indagación sobre lo establecido, una historia de lo imposible.  
Nacidos al calor de la sección “Esto no está chequeado” de La Palabra de Ezeiza, los relatos ganan fuerza al afirmarse en un terreno familiar, para luego deslizarse hacia zonas donde todo puede suceder. Allí donde otros no mirarían dos veces, el autor se detiene, y de pronto se revela lo que el mundo comenta en voz baja. Como destaca Fernando Farías en el prólogo de la presente edición, Renoldi es un contador de anécdotas nato, que sabe de la importancia de la anécdota y los detalles, y en este volumen ha sabido dotar a la escritura de esa admirable condición.  
Tras una trilogía autobiográfica —compuesta por El loco. Poesías, canciones y herejías (2009), La vereda de enfrente (2018) y Testimonios (2023)—, Renoldi presenta La palabra inquieta (2026), un conjunto donde una casita del barrio Guillermina, su tío Meca, la Escuela N° 25, sus amigos del grupo Sucio Dengue, el Festival Un Juguete por una Canción o una conversación con su compañera, la Corta, se transforman en materia prima para una literatura que provoca en los lectores la felicidad de sentir que cada certeza tal vez sea la máscara de una sospecha.

José María Marcos

¡Feliz 2026! | Brindis de medianoche

Para recibir el año nuevo, comparto un cuento de la serie de historias que escribo bajo el seudónimo Míster Afro para La Palabra de Ezeiza. ¡Feliz 2026!

BRINDIS DE MEDIANOCHE. Por Míster Afro | Esto No Está Chequeado (La Palabra de Ezeiza) | Jueves 1° de enero de 2026 | Ilustración: Digital Snatch | #FiccionesEzeicenses


Exalumnos del Instituto Natta se reunieron para despedir el 2025. A las doce de la noche del 31, brindaron con una sidra con carácteres orientales, que todos negaban haber traído.
Apenas bebió, a Julián le pasó algo raro: no sintió nada. Era como tomar agua.
—Qué sidra suave —comentó a las amigas y los amigos, congregados alrededor de la televisión.
En la emisión, una mujer comunicaba: “No hubo apocalipsis tecnológico: vencimos al Y2K y estamos en el siglo XXI”. El logo de Telefé tenía los colores azul, verde y rojo fuera de registro. Abajo, el zócalo informaba: “1° de enero del 2000”.
—¡Muy bueno el especial retro! —lanzó Julián, con una sonrisa.
—¿De qué hablás? —le preguntó Rosana.
Julián sacó el celular del bolsillo para filmar y se encontró con la pantallita de un Nokia negro. Miró a sus compañeros: lucían jóvenes, sin arrugas, canas ni peladas. La tevé era de tubo y llevaba, al costado, una calcomanía de Panza Hermanos. La botella de sidra tenía un diseño que él recordaba de la adolescencia. De fondo se escuchaban fuegos artificiales sobre la calle Gaddini.
—Paren, paren —dijo Julián—. Algo está mal. No llegamos al 2026.
Sus amigos lo rodearon.
—Aflojá con la sidra —le tiró Carlos.
—¡No es un chiste! —gritó Julián—. Volvimos al año 2000.
Una carcajada a coro inundó el living. Julián abrió la boca para explicarles lo que sucedía, pero no sabía por dónde empezar. Se le cruzaron las Torres Gemelas, diversas crisis financieras, la inflación, las guerras, el impacto de las redes sociales, la inteligencia artificial, y solo atinó a revelar:
—En unos veinte años vamos a mirar el mundo desde un teléfono celular…
—Y habrá patinetas para volar, ¿no? —comentó Laura.
—El presidente que viene… —balbuceó Julián—, bueno, los que vienen… van a cantar rock… Queen, Litto Nebbia, La Renga, Charly García… ¡¡Y un año, en el mundo entero, vamos a usar barbijo por una pandemia global!!
—Mucha ciencia ficción —agregó Tomás.
Julián habló del Mundial 2022 y de los goles de Messi. De la temprana muerte del Diego. De que iba a existir un papa argentino. Cualquier cosa sonaba a delirio.
—Escuchen, por favor —señaló, desesperado—. Yo vengo de 2025. Allá nos abruma la sobreinformación. Algunos afirman que nos encontramos al borde de un colapso mundial, por la contaminación, la pobreza, la superpoblación… El reloj atómico podría fallar… Y esto… —miró la mesa— ya pasó…
—Lo que pasó es que tomaste mucho —sentenció Martín y apagó la tele.
Rellenaron las copas con sidra Tunuyán.
—Brindemos de nuevo —propuso Martín—. Capaz volvés.
Julián aceptó y dijo:
—Por si no me creen, disfruten cada instante. Vayan despacio. La vida pasa muy rápido.
Los presentes elogiaron las ocurrencias de Julián. Chocaron las copas. Se abrazaron y se desearon mutua felicidad. Esta vez, la púa del tiempo se mantuvo en el mismo surco.

Esto No Está Chequeado | Sección no basada en hechos reales | Cualquier semejanza con la realidad es mala puntería | Contacto: ezeizaediciones@yahoo.com.ar | 
Archivo: cuentos de Míster Afro

San Abasto | La actuación en el cine


Entre el martes 11 de noviembre y el martes 16 de diciembre de 2025 asistí al taller “La actuación en el cine”, coordinado por Fabián Forte, en el Teatro San Abasto (Sánchez de Bustamante 632, Almagro). A través de ejercicios teatrales, Forte nos brindó técnicas y explicó el porqué de ciertos procedimientos, junto a conceptos teóricos, ejemplos del mundo audiovisual y opiniones de distintos realizadores. Abordamos pasajes de diversas películas: “Luna de Avellaneda”, “Sueños de libertad”, “Anatomía de una caída”, “Nazareno Cruz y el Lobo”, “La chica del puente”, “Manhattan”, entre otras.