El sueño de la casa propia

Reseña de Una casa propia. Antología de microrrelatos del taller (Micrópolis, 2017). Compilación y prólogo: Claudia Cortalezzi. Escribe: José María Marcos

El sello Micrópolis —primer grupo literario de Perú dedicado a la minificción— publicó Una casa para siempre. Antología de microrrelatos de taller (2018), con textos seleccionados por Claudia Cortalezzi (Buenos Aires, 1965), quien coordina talleres de corrección literaria en narrativa. En esta misma línea, Micrópolis le publicó a Cortalezzi los relatos de No ser o ser (2016) y la compilación Escritos entre mate y mate, con creaciones de Ana María Shua, Luisa Valenzuela, Sylvia Iparraguirre, Rosalba Campra y Alba Omil, entre otras autoras. Integrado por relatos que van desde una oración hasta dos páginas, Una casa para siempre reúne a treinta y ocho autores vinculados a su tarea docente. Los elegidos —unidos por la pasión literaria, pero provenientes de distintas actividades y con formaciones diversas— son Germán Andrés Cappio, Paola Vicenzi, Dolores Pereira Duarte, Gabriela Keselman, Laura Melero, Eduardo Liñeiro, Rubén Cocca, Martín Fogliati, Tatiana Carsen, Elsa Córdoba, Esther Rosa “Nina” Sabino, Liliana Edith Nieves Mouzo, Alejandro Zubiaur, Hugo A Ramos Gambier, Sabrina Lerman, Isabel Santos, Mira Grinstein, Luis Duarte, Pablo Schamray, Fernando Farías, Ailén Gonçalves Pinto, María Taltavull, Osvaldo E. Torres, Claudio Crusoe, Mariana Ruiz, Federico Leonel Taraburelli, Noemí Medina, Mónica Cristina Cena, Elsa Ana Tesoro, Araceli Adriana Contreras, Fabián Rossini, Ebert Wentinck, Noemí Ángel, Nicolás Cornador, Patricia Relats, Melisa Rodríguez Baró, Isabel Santos y Mariángeles Abelli Bonardi. En el prólogo, la antóloga señala que las historias fueron revisadas en el marco de sus talleres acorde a la premisa que “lleguen al lector de la mejor manera posible, en términos de sencillez, y que conserven la voz de cada autor”, y adelanta que el volumen contiene “cuentos serios, irónicos, trágicos, algunos que se ríen de las circunstancias que nos rodean, hay también uno que otro sangriento, engaños, diferentes lecturas de los clásicos, seres de otros mundos, animales y hasta utensilios de cocina que deben enfrentarse a la angustia de sus propias realidades”. Ambas afirmaciones se confirman con la lectura de este interesante muestrario de voces y búsquedas, donde las biografías de cada autor completan la valiosa propuesta al dejar constancia del entusiasmo de quienes abrazan la creación literaria y presienten que, por fin, han llegado a una casa para siempre. (La Palabra de Ezeiza, 13 de agosto de 2018)

Entrevista en El País de la Bruma (2º Parte)

Muerde Muertos, 
sello editor (segunda parte)

Por Mercedes Giuffré
El País de la Bruma
Martes 31 de julio de 2018

Conversamos con José María Marcos sobre este sello independiente dedicado, en sus diversas colecciones, al terror, la literatura fantástica y la literatura erótica, con sus múltiples combinaciones. Remitimos a los lectores a la primera parte de la entrevista, publicada anteriormente en este blog.

J.M.M: Hemos publicado, entonces, a autores cuyas primeras novelas nos gustaban, y también, a partir de Osario común, obras de participación colectiva. Pero no quisimos hacer una serie de antologías. Entonces, después de eso inventamos Haikus Bilardo, que sacamos en el 2014 (lo hicimos coincidir con el mundial). Y ahí había como cincuenta anécdotas y muchos escritores. Entre ellos estaba Liliana Bodoc. También participaron cantantes y docentes. Después sacamos IluSORIAS, que es la versión ilustrada de Los sorias, de Alberto Laiseca. Agarramos los 165 capítulos de la novela e invitamos a un ilustrador por capítulo. Pero no sólo dibujaron ilustradores sino también escritores. Por ejemplo, Selva Almada, Marcelo Guerrieri y Sebastián Pandolfelli.
E.P.B: O sea que buscaron gente que estuviera vinculada con Laiseca. Porque las personas que mencionás fueron discípulas de él.
J.M.M: Sí, pero de distintas artes. Y más. Por ejemplo, está Clorindo Testa, con un dibujo espectacular.
E.P.B: ¿Y cómo fue editar un libro de imágenes, con el costo que eso implica, para un sello independiente? Porque debe ser otro tipo de trabajo.
J.M.M: Primero el trabajo de la convocatoria. Escaneamos todo Los sorias y a cada uno de los convocados hubo que hacerle llegar el capítulo que iba a ilustrar. Ahí hubo una selección importante. ¡Está el propio Laiseca ilustrando! Está la hija, Julieta Laiseca. Hay gente que viene del cómic. Está Iñaki Echeverría. Hay gente de las artes plásticas.
E.P.B: ¿Quedan ejemplares todavía?
J.M.M: Sí, quedan algunos. Los vamos vendiendo en las ferias. Y fue un laburo que aparte lo pudimos hacer con Laiseca en vida. Lo presentamos con Laiseca, lo llevamos al Festival Azabache… Y después, el año pasado hicimos algo parecido con Enrique Medina, que presentamos este año en la Feria del Libro de Buenos Aires y que tiene características autónomas: la novela Strip-tease, que a la vez que tiene un rasgo erótico, tiene también su clave fantástica. Entonces nosotros, por más que Medina esté referenciado en el realismo, buscamos algo que pudiera vincularlo con la editorial. El libro tiene cuarenta capítulos y convocamos a cuarenta artistas visuales. La vuelta de tuerca fue la siguiente: como eran menos capítulos, está la ilustración más una contracción del capítulo. O sea que se puede leer autónomo. Y tiene un estudio introductorio donde también se resume el contenido de la novela. Este año editamos también Viaje al principio de la noche, la primera novela de Alejandra Tenaglia, una chica de Santa Fe, de Chabás, que es quien le ha cuidado las ediciones a Medina durante los últimos diez años. (Como te darás cuenta, el título es un homenaje a Viaje al fin de la noche de Céline.) A nosotros nos interesa como editorial hablar de la tradición y de las continuidades. De las rupturas. Creemos que todo eso es parte del mismo movimiento. Incluso cuando una cultura le da la espalda a parte de su pasado, es parte de un mismo movimiento cultural. Hay mucho más de continuidad de lo que la gente piensa cuando habla de ruptura. Perdón que me salga de la literatura y de Argentina, pero me acuerdo cuando Alex de la Iglesia dijo: “nosotros veníamos a romper con el cine español y nos dimos cuenta de que hacíamos cine español”. Volviendo a Muerde Muertos, hemos reeditado a fin de 2017 el Manual sadomasoporno de Laiseca. Medina y Laiseca son dos autores paradigmáticos para nosotros. Es el tercer libro que editamos de Laiseca.
E.P.B: Por último (y después te haremos otra entrevista como autor, para hablar de tu obra), ¿dónde se consiguen los libros de Muerde Muertos habitualmente, fuera de las ferias y los festivales?
J.M.M: Cuando arrancamos lo hicimos con una distribución propia. Era muy problemático hacerla, así que después de dos años la distribución la empezó a hacer Galerna. Esa es hoy nuestra distribuidora oficial.
E.P.B: O sea que los libros se pueden encontrar en las librerías a las que llega la distribución de Galerna (y en los locales de Galerna mismos).
J.M.M: Amén de eso, tenemos venta directa por internet, hay un mail donde pueden consultar valores y tenemos un blog que está super actualizado, con las solapas de los libros, agenda con actividades de acá a diciembre, los lugares por donde vamos a andar. Se actualiza todas las semanas. Desde que comenzamos, encontrás todo ahí. Y este año nos sumamos al stand de La Coop en la Feria del Libro y estamos en la librería de La Coop, en Buenos Aires. Y en el interior, las librerías que trabajan con Galerna.
E.P.B: José María, muchas gracias por tu tiempo ¡y mucha suerte a Muerde Muertos! Ver 1º parte

Ya salió Cineficción Nº 8

¡Ya llegó Cineficción Nº 8! Tirada: 1000 ejemplares
136 páginas, 2 desplegables, entrevistas internacionales
Incluye: “Moebius” de Gustavo Mosquera
(Argentina,  1986) en la Filmoteca Muerde Muertos

“Charles Bronson”: 2º Premio del Concurso de Narrativa Un Café, Una Historia 2018

Mi cuento “Charles Bronson” recibió el 2º Premio del Concurso de Narrativa Un Café, Una Historia 2018, y formará parte de una antología conformada con los 20 relatos finalistas. El certamen fue organizado por la Gerencia Operativa Patrimonio (dependiente de la Dirección General Patrimonio, Museos y Casco Histórico) y la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires. El anuncio de los ganadores y la entrega de diplomas se efectuó el viernes 29 de junio de 2018 en la sala Alfonsina Storni del Gran Café Tortoni (Avenida de Mayo 825, CABA). El 1º premio fue para el relato “Covenag” de Mariela Gurevich, el 3º para “Un cortado doble” de Andrea Russo. El jurado estuvo integrado por: Pablo Vinci, escritor; Gabriel Seisdedos, vicepresidente del Centro PEN Argentina; Alejandro Vaccaro, presidente de la Sociedad Argentina se Escritores; Arq. Graciela Aguilar, de la Gerencia Operativa Patrimonio; y representantes de la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires. Luego de la entrega de los diplomas, actuó el grupo Federico Pereiro Trío, integrado por Federico Pereiro, Juan Pablo Navarro y Emiliano Greco.
BARES NOTABLES. Participaron más de trescientos cuentos ambientados en espacios porteños denominados notables, “con el objetivo de rescatar y promover el bar y el café dentro del barrio como un ámbito social o individual en el que transcurren o se recrean las historias de la comunidad, teniendo en cuenta que en nuestra ciudad la literatura y el bar son un dúo de rica y amplísima tradición que va desde las antiguas tertulias coloniales, pasando por los cientos de librerías porteñas, hasta los talleres literarios de hoy, que convierten a Buenos Aires en la ciudad con más actividad literaria del mundo”, tal como anunciaron los organizadores del evento. Mi cuento “Charles Bronson” transcurre en Las Violetas, de Medrano y Rivadavia, con Darío Lavia, director de Cinefanía, como protagonista. En el acto de entrega de diplomas, se anunció la apertura del Concurso Fotográfico Una Imagen, Una Historia, cuyas 20 fotos finalistas se conjugarán con los 20 cuentos seleccionados para la edición de la antología.
SELECCIONADOS. PREMIOS: “Covenag” de Mariela Gurevich (1º Premio), “Charles Bronson” de José María Marcos (2º Premio) y “Un cortado doble” de Andrea Russo (3º Premio). MENCIONES: “El regreso” de Carina Migliaccio (1º), “Gloria” de Evangelina Caro Betelú (2º), “Confabulación de sombras” de Aurora Olmedo (3º), “Gallinazos” de Omar Giménez (4º) y “El Progreso” de Alejandro Levacov (5º). DISTINCIONES ESPECIALES: “La fiesta de la tarde” de Victoria Nasisi, “Aparecer en el café” de Marcela Najmanovich, “Historias subcorrientes” de Myryam Levy, “Academia del insomnio” de Leandro Leiva y “Don Severino y los monumentos cotidianos” de Marías Nocelli. FINALISTAS: “El cortado” de Nahuel Billoni, “A Evaristo Carriego, señora” de Sofía Martino, “Miércoles de ceniza” de Alicia Facchetti, “El último café” de Adriana Capuano, “El cuaro vacío” de Juan Carlos Ferreira, “La cuenta” de Nicolás Teté, “Un café con tinta” de Érik González, “El metro cuadrado” de Guillermo Félix, “Intuciones” de Daniel Castrillo, “Un café de interés arqueológico” de Mariano Sainato, “Testigo mudo” de Alejandro Timorín, “Billares, Bar Billares” de Claudia Vespa, “Un poeta entre la lluvia de la madrugada” de Carlos Rodríguez, “Trilogía porteña” de Stella Maris Leguiza, “Tragedias a destiempo” de Sergio Simionato, “Entre libros y un pebete de jamón crudo” de Beatriz López y “El nombre es el Destino” de Julio Domínguez. RECONOCIMIENTO ESPECIAL: “El bar Porteño, un puente entre generaciones”, de Sander Weeda. +Info
El jurado brinda detalles del certamen.
En el cierre actuó el Federico Pereiro Trío.
Gabriel Seisdedos (jurado), Graciela Aguilar (jurado),
José María Marcos y Pablo Vinci (jurado).
Charlando  sobre Charles Bronson con Horacio Salgán.

Entrevista en El País de la Bruma (1º Parte)

Muerde Muertos, sello editor (primera parte)

Por Mercedes Giuffré
El País de la Bruma
Lunes 11 de junio de 2018

Conversamos con José María Marcos, escritor, editor y responsable, junto con su hermano Carlos Marcos, del sello independiente dedicado a los géneros de fantástico, terror y erótico. Ofrecemos aquí la primera parte de la charla, cuya publicación continuaremos la próxima semana.

E.P.B: ¿Cuándo y cómo surge Muerde Muertos?
J.M.M: Técnicamente arrancó con la presentación de tres títulos, en noviembre de 2010. Un libro mío de cuentos de terror que se llamó Los fantasmas siempre tienen hambre y que abrió la colección Muertos. La colección Muerde, que era para lo erótico, la abrió el libro Inmaculadas de Carlos, mi hermano. Nuestra idea siempre fue trabajar estas corrientes que para algunos son géneros y para otros corrientes literarias. Y la tercera colección, Ni Muerde NI Muertos, para textos afines, la abrió Ingrávido de Fernando Figueras, que es un libro de cuentos entre lo fantástico y el realismo delirante, una corriente inspirada en Laiseca. Después se sumó la colección Muerde Muertos que es la cruza de los dos primeros géneros.
Empezamos a trabajar para la puesta en marcha de la editorial en el año 2009. Fue un proyecto que iniciamos con Carlos. Nosotros habíamos publicado en 2007 una novela, la primera que escribimos juntos que se llama Recuerdos parásitos, que también es una mezcla de novela de terror y erótica, en una edición de autor. Pero si bien estábamos contentos con ella, nos dábamos cuenta que le faltaba referenciarse a cierto catálogo y cierta tradición, porque una edición de autor queda circunscripta a su ámbito. Después de esa experiencia, seguíamos pensando con mi hermano qué hacer para editar cosas nuestras y empezamos en ese trabajo a cruzarnos con muchos colegas y gente afín y dijimos: ¿por qué no creamos un sello que tenga esta impronta y abrimos un lugar de referencia, no sólo para editar sino también para entrar en relación, de algún modo, con otros proyectos? Las cosas cambian y en ese momento nadie hablaba de hacer literatura de terror. No había ningún sello que saliera a referenciarse tan abiertamente con el género de terror. Y nosotros queríamos dejar en claro desde qué lugar abordábamos la literatura. Yo considero que todo es literatura a secas, pero en este juego de referenciarse, las obras que más nos influenciaron y nos convirtieron en lectores pertenecen a estas literaturas. En mi caso, lo fantástico y el terror, y en el de mi hermano, el erotismo y también lo fantástico. Pensamos en un título que fuera lo suficientemente fuerte para que esto estuviera identificado ya de entrada. El nombre fue un hallazgo de Carlos, y vimos que desde él surgían las colecciones. Después pensamos una estética acorde. Vimos libros de Martínez Roca, los Bolsilibros de Bruguera, pero no para hacer lo mismo sino, de algún modo, inspirados en ese espíritu, hacer obras que siguieran esa tradición pero con cierta mirada actual. Por eso nuestros libros son colorinches, con tapas brillantes y mucha ilustración. El objetivo era sacar pocos títulos por año, porque era lo que nosotros podíamos acompañar.
E.P.B: ¿Y cómo se lanzaron al mercado?
J.M.M: Nos dimos cuenta de que para cualquier editorial es difícil el tema distribución. Los libros duran poco en las librerías. Tienen poca vida. Sabiendo esto, dijimos, tenemos que pensar dos cosas: que circulen [nuestros libros] por ciertas librerías…
E.P.B: A las que van los lectores del esos géneros…
J.M.M: Exacto. Y por otro lado nos propusimos, como parte del proyecto editorial, participar en la mayor cantidad de eventos donde nos permitieran ir a hablar de esto.
E.P.B: Mostrar la obra.
J.M.M: Completamente. Hicimos ese movimiento de ir a buscar los espacios. El primer festival al que fuimos fue Azabache, que entonces era puramente dedicado al policial… No había gente haciendo lo mismo. En 2012 se abrió el espacio Zona Futuro en la Feria del Libro de Buenos Aires y fuimos con una charla que se llamó “Bajo la falda del viejo Frankenstein, relatos de horror, erotismo y delirio”. Y era la única charla en todo Zona Futuro que hablaba de eso.
E.P.B: ¿Y creés que hoy la movida del terror es mayor en el mercado editorial argentino?
J.M.M: Yo creo que sí. En diez años a esta parte, la cosa ha cambiado notablemente. Puedo decir con orgullo que nos dieron la razón. Es una literatura que vale, que es leída y no estaba siendo tenida en cuenta.
E.P.B: Salvo Stephen King.
J.M.M: Es un autor de referencia. Pero cuando muchos amigos y yo lo leíamos en los ochenta nos miraban como diciendo qué hacen estos tipos…
E.P.B: ¡En la Facultad de Letras ni te cuento! (Risas)
J.M.M: Bueno, desde ese momento hasta ahora cambiaron las cosas. Yo formo parte de la revista Insomnia, dedicada a Stephen King, que tiene veinte años. Hemos notado ese cambio en la valoración que se tiene de él como autor. Por eso, medio en broma, digo que nos dieron la razón. Desde hace veinte años hay autores locales que escriben terror, pero recién ahora se los lee desde ahí. Lo que para mí ha funcionado en estos años es que se habilitó posibilidades que antes no estaban y creo que fuimos parte. Hay personas que se animaron a leer estos textos y personas que se animaron a escribir estas historias.
En la escritura hay una habilitación sobre lo que “se puede” escribir y lo que no, y sobre lo que se puede leer y lo que no. Y yo creo que en estos diez años hay una suerte a favor, de contagio, de decir “estos textos valen” y tienen su público y van haciendo público.
E.P.B: ¿Y cómo siguió Muerde Muertos?
J.M.M: Hicimos sistemático esto de dar charlas. Y seguimos haciéndolo. Solemos, por ejemplo, entre otras cosas, abrir la Feria del Libro Heavy Metal, que va por la quinta edición. Estuvimos con un stand en la Feria Leer junto al río, en San Isidro; estuvimos en Córdoba Mata y también en el espacio Zona Futuro de la Feria del Libro de Buenos Aires, y en BAN!, en el Encuentro de literatura fantástica en la Biblioteca Nacional… Hicimos infinidad de cosas como sistemáticas para mostrar las obras y lo que nosotros valoramos. No solo lo nuestro. Queríamos, antes de publicar otras cosas seguir fijando postura. En esta idea, lo siguiente que editamos fue Beber en rojo, de Laiseca, que es una reescritura del Drácula de Bram Stoker con una impronta laisequiana y en el centro con un ensayo sobre la importancia del monstruo en el arte. Y también, nuestra segunda novela Muerde Muertos, que es en colaboración, porque creemos que la literatura también es un hecho de trabajo en conjunto, sea entre autores, editores, pero hay un trabajo colectivo. Muerde Muertos nos permitía poner en práctica esto de usar formas clásicas pero con nuevas miradas. Una novela epistolar en pleno siglo XXI, con temas medievales pero anclada en la actualidad.  Después de eso, seleccionamos autores con los que sentíamos una afinidad estética y los editamos. Publicamos Árboles de tronco rojo, de Marcelo Guerrieri, Los hombres malos usan sombrero, de Lucas Berruezo, autores que luego siguieron publicando y para mí es una alegría. Le editamos dos libros a Pablo Martínez Burkett, a Fernando Figueras otros dos más Haikus Bilardo que escribió conmigo; después hicimos una antología que se llamó Osario común con diecisiete autores argentinos que le encargamos a Patricio Chaija. Entre los autores y textos que él seleccionó había consagrados y autores que nunca habían publicado, por ejemplo estaban Mariana Enriquez, Gustavo Nielsen, Alejandra Zina, Alberto Ramponelli, Walter Ianelli, Pablo Tolosa, a quien el año pasado le editamos su primera novela; Gerardo Quiroga, Fabio Ferreras, Claudia Cortalezzi, Sebastián Chilano y otros. Nosotros veíamos que había grupos de personas haciendo terror en distintos puntos del país pero no se conocían entre sí, y en esta antología los juntamos. Después de Osario, sacamos otros libros colectivos como Ilusorias, que fue un homenaje a Los sorias, de Alberto Laiseca. Ver 2º parte

Se viene la antología “Bailarinas”

Javier Marín (Ediciones Desde la Gente) y Anahí Flores (compiladora)
durante la firma del contrato para la salida de la antología Bailarinas. 
Ediciones Desde la Gente publicará la antología Bailarinas, compilada por Anahí Flores, que incluye mi cuento “Telón” y otros de Sebastián Grimberg, Maumy González, Ariel Bermani, Fernanda García Curten, Francisco Moulia, Carolina Bruck, Laura Massolo y Alejandra Kamiya. La firma del contrato se concretó a fines de mayo de 2018.

Ciclo La Infancia en Letras

Ana Lucía Salgado y José María Marcos participaron del Ciclo La Infancia en Letras, en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Corrientes 1543, CABA), el martes 12 de junio de 2018. Organizó el Departamento de Literatura y Sociedad, con la coordinación de Gito Minore.
Ana Lucía Salgado, Gito Minore y José María Marcos.

La Literatura de Género en La Abadía

José María Marcos, Guillermo Martínez, Gustavo Di Pace y Laura Ponce.
Participé de la charla “La Literatura de Género: Policial, Fantástico, Ciencia Ficción y Terror”, junto a Laura Ponce, Guillermo Martínez y Gustavo Di Pace. Fue el martes 29 de mayo de 2018 en el Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos La Abadía (Gorostiaga 1908, esquina Luis María Campos, CABA).
José María Marcos, Gustavo Di Pace, Laura Ponce y Guillermo Martínez.
Con los colegas Guillermo Martínez y Alejandro Alonso.

“Horror (1895-1968)” en la 9º Comic-Con

Cinefanía presentó su nuevo libro de oro Horror (1895-1968) en el marco de la 9º Argentina Comic-Con el sábado 26 de mayo de 2018. En la ocasión, los investigadores y editores de la flamante publicación, Darío Lavia y Juan Carlos Moyano, se refirieron al relevamiento que incluye el análisis de 1104 películas de distintas latitudes, con sinopsis y la descripción de temáticas recurrentes. Por su lado, Leandro Arteaga destacó la importancia del género de terror como una posibilidad de leer la realidad. Patricia Breccia habló de la relación entre ilustración y cine. A mí me tocó hacer algunas consideraciones desde la literatura. La presentación contó además con proyecciones de fragmentos de películas y un testimonio filmado del especialista español Ángel Gómez Rivero, quien escribió un lúcido prólogo para la edición. La charla tuvo lugar en el Centro Costa Salguero en el auditorio del Pabellón Cinefan. +LibrosDeOroCinefanía

Durante la convención, el ilustrador Pablo Canadé (autor de la tapa del libro de oro) ilustró a pedido ejemplares especiales. Hubo exposición de obras de la artista plástica Gabriela Rodas (Racks Sanglantes), Adrián Lodi y Pablo Canade. También estuvieron presentes Diego Puglisi, con caricaturas en vivo, y Cacho Jason, con su siempre renovada perfomance interactiva.


“Una bitácora, un mapa, una cartografía esencial”

Comparto mis palabras sobre Horror (1895-1968) (Cinefanía, 2018).

Buenas tardes. En primer lugar, felicitaciones a los editores Darío Lavia y Juan Carlos Moyano por la salida de este nuevo libro de oro dedicado al cine de horror. Gracias por la invitación a ser parte de esta mesa. Un honor compartirla con Darío, Juan Carlos, Patricia Breccia y Leandro Arteaga.
En lo personal, cuando hablo de literatura, inevitablemente me refiero también al cine, el teatro, la música, el cómic, toda manifestación que busca, a través de algún artificio, contar una historia, transmitir una sensación, plasmar una idea, esbozar una duda, una paradoja.
Esto no es algo que, por supuesto, me ocurre a mi solo. Muchos narradores compartimos esta mirada, esta concepción de que el campo de la literatura no se termina en un libro, sino que se expande, se mezcla, se combina con otras artes, o, como en el caso del cine, se suma a la confluencia de palabras, música, sonidos, imágenes en movimiento.
Pienso que narradores contemporáneos como Stephen King,  Clive Barker o Anne Rice, para citar ejemplos ya clásicos del horror, o tal vez, los argentinos Pablo de Santis, Leonardo Oyola o Claudia Piñeiro, no serían lo mismo sin la existencia de las películas. Estos escritores aman el cine, han incursionado en él de distintas maneras, y se nota en su forma de construir historias.
Por este motivo, estimo que un libro como el que hoy se presenta sobre el cine de horror —con un relevamiento que arranca en 1895 en el inicio mismo del cine (con una tierna decapitación) hasta el convulsionado año 1968— es una guía imprescindible no sólo para los curiosos y los fanáticos, sino para todo aquel que se aboque a la narrativa de ficción o el ensayo, sea en una u otra plataforma.
El cine de horror, en particular, se ha nutrido (y se nutre aún) de una larga tradición de cuentos, novelas y poesías, pero no se ha quedado ahí, sino que ha logrado aportar un imaginería que, sin duda, le puso rostro y voz a nuestros monstruos más queridos.
Recapitulando, y para terminar: esta nueva publicación es una bitácora de gran valor, un mapa, una cartografía esencial, para quienes quieran conocer en profundidad este vasto universo, plagado de maravillas, exageraciones y sobrenaturalezas varias, que va desde el terror más extremo con mutilaciones y asesinatos hasta la sensibilidad más inocente de un Frankenstein dándole una flor a una niña, donde vamos a encontrar de todo: humor, romances, traiciones, fantasmas, tristeza, compasión, aventura, melodrama, buenas y malas historias... en suma, toda expresión de lo humano.
Porque bien lo sabemos quienes amamos el cine y la literatura de horror, que aquí está la vida misma.
Y si a alguien en esta sala le quedan dudas, los invito a dejarse conducir por este imperdible libro de oro de Cinefanía.