“El fondo del corazón es árido. El hombre siembra sólo aquello que puede… y lo cuida”. Stephen King, Cementerio de animales

Los mejores cuentos de fútbol

Ganadores del I Concurso Nacional de Cuentos de Fútbol Roberto Santoro, durante la entrega de premios en el Café Tortoni.

Editorial Al Arco entregó los premios del I Concurso Nacional de Cuentos de Fútbol Roberto Santoro, que contó con la participación de casi 600 participantes y un jurado integrado por Ezequiel Fernández Moores, Walter Saavedra, Juan Sasturain y Ariel Scher. La ceremonia tuvo lugar el jueves 30 de julio en la bodega del Café Tortoni, con la presentación de Fernández Moores y los directores de la editorial, Julio Boccalatte y Marcos González Cezer, quienes agradecieron a todas las numerosas que colaboraron en la realización del certamen, que desde su denominación homenajea al escritor Roberto Santoro, desaparecido en la última dictadura militar argentina, quien escribió Literatura de pelota.
El ganador del concurso fue Martín Di Lisio, con el cuento “Por la Candelaria”, quien junto a otros nueve finalistas fueron seleccionados para integrar la antología De diez. Ellos son Martín Andrés Hain (2º), con “Demasiado bueno para este mundo”; Matías González (3º), con “La pelota”; Alejandro Castellani, con “La vida y la nada”; Juan Baustista Duizeide, con “Copera”; Fernando Figueras, con “Sequía”; Jorge Luis Sagrera, con “El hombre del póster”; Gustavo Koky Satler, con “El día que fui Gómez”; Marcelo Habu, con “Un cambio de bando”; y Darío Luna, con “Escuche, Prieto”.A la hora de recibir el premio (consistente en ejemplares para cada antologado), las declaraciones de los escritores fueron —claro está— dispares como el fútbol. Martín Andrés Hain fue el único que no pudo estar presente por cuestiones personales.
Aquí van algunas de las apostillas fulboliterarias:
Darío Luna: “Tendría que haber mirado más entregas de premios, para saber qué decir”. “Gracias a la editorial por la iniciativa”.
Marcelo Habu: “Agradezco el premio. Me encanta que hayan elegido mi cuento, porque está dedicado a las mujeres, quienes en su mayoría deben bancarse este deporte de hombres”.
Gustavo Koky Satler: “Gracias, APTRA”. “Escribir me permite sacarme esa bronca que me provoca jugar como el Piojo López, pero con menos velocidad, o como Mostaza Merlo, hoy”.
Jorge Luis Sagrera: “Agradezco a jurados, participantes y editorial”.
Fernando Figueras (con la camiseta de Ferro): “Agradezco que hayamos sido diez los premiados, y no, cinco... porque a mí eligieron en el sexto lugar”. “Quería saber si este concurso tenía algo que ver con las botineras”.
Juan Bautista Duizeide (con la camiseta de Estudiantes de La Plata): “Este cuento está dedicado a Estudiantes y a la Bruja Verón. Cuando lo escribí todavía la copa era un sueño, así que se imaginarán que estoy doblemente contento”.
Alejandro Castellani: “No traje la camiseta, pero como soy de Belgrano de Córdoba con la tapa celeste de la antología me di por hecho”. “Por suerte entré cuarto, o sea que estoy en la Promoción y sigo en carrera”. “Hablando en serio, estoy contento y está muy bueno ser parte de De diez”.
Matías González: “Hace años que estoy alejado del fútbol, y me resultaba raro un certamen sobre cuentos referidos sólo al fútbol. Por eso yo escribí sobre la condición humana desde este deporte, y les agradezco a los jurados y a la editorial haberme incluido en este universo”.
Martín Di Lisio: “Gracias por esta mezcla de bandera y peña jujeña. Gracias al jurado, participantes y editorial”.

Di Lisio recibe el primer premio

Marcos González Cezer (Editorial Al Arco) le entrega el primer premio a Martín Di Lisio. Junto a ellos, el periodista Ezequiel Fernández Moores (jurado) y Julio Boccalatte (Editorial Al Arco).

Choque de barrabravas...

Fernando Figueras exhibe su camiseta de Ferrocarril Oeste, ante un Juan Bautista Duizeide que subió al escenario a recibir su premio con la camiseta de Estudiantes de La Plata. Ezequiel Fernández Moores y Julio Boccalatte siguen de cerca el cruce de hinchadas.

Se presenta “De diez”

El jueves 30 de julio de 2009, a las 18, se hará la presentación de la antología De diez, de Ediciones Al Arco, en el Café Tortoni (Avenida de Mayo 825). Dicha antología surgió a partir del I Concurso Nacional de Cuentos de Fútbol Roberto Santoro, organizado por Ediciones Al Arco, que contó con 600 participantes y un jurado integrado por Juan Sasturain, Ezequiel Fernández Moores, Ariel Scher y Walter Saavedra.
Entre los antologados está el cuento “Sequía”, de Fernando Figueras, quien lo presentó bajo el seudónimo Hoega. Ya este bloc (como diría el filósofo José Pablo Feinmann) había señalado: “Alumno de Alberto Laiseca, Figueras es un inédito que se las trae. A ponerle unas fichas”. Ver ArchivoA todo esto, el Famoso Pianista Fantasma (otro de los seudónimos del escribiente en cuestión) nos invitó a la presentación con una promesa tentadora: “Es gratis y además todos los que concurran tienen asegurados cincuenta años de felicidad. ¿Qué más quieren?”.
Completan la antología: “Por la candelaria” (seudónimo Camilo Flores), de Martín de Lisio; “Demasiado bueno para este mundo” (Ronco), de Martín Andrés Hain; “La pelota” (González Flint), de Matías González; “La vida y la nada” (Tablerito), de Alejandro Castellani; “Copera” (Bárbara Battaglia), de Juan Bautista Duizeide; El hombre del póster (Un ex zaguero), de Jorge Luis Sagrera; “El día que fui Gómez” (Petruzzi), de Gustavo Satler; Un cambio de bando (Rufián), de Marcelo Habu; y “Escuche, Prieto” (Marques de Saint-Telmo), de Darío Luna.
DIJO EL JURADO
“De los cuentos que llegaron hasta las instancias finales, la mayoría son buenos o muy buenos. No es poco. Hay textos de autores claramente futboleros —son futboleros que escriben, digamos— y hay otros en que la literatura es anterior al fútbol —escritores a secas, a los que también les gusta o interesa el fútbol—, y abordan ese mundo como tema para la ocasión. A todos los que escribimos —mucho o poco— sobre fútbol, nos caben estas dobles consideraciones”, expresaron los integrantes del jurado.
MÁS INFORMACIÓN: Editorial Al Arco

Nos sumamos a los festejos por el 50º Aniversario de la Biblioteca Pública Domingo F. Sarmiento de Tristán Suárez

La Palabra de Ezeiza publicará los trabajos que resulten ganadores del Concurso de Cuento Breve y Poesía 2009. El reglamento del 1º Concurso Literario 50º Aniversario de Cuento Breve y Poesía 2009, organizado por la Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento de Tristán Suárez. El certamen se compone de dos categorías: Cuento Breve y Poesía. El tema es libre y deberá ser material inédito. Podrán intervenir escritores nativos y extranjeros, desde los 6 años, residentes en la Argentina. Para participar y como se aspira a incentivar también a alumnos a producir sus escritos, hemos organizado el concurso con estas categorías: Primer Ciclo EPB (individuales o a través de grupos cooperativos), Segundo Ciclo EPB; ESB y Polimodal y Mayores de 18 años. Podrán presentarse hasta 2 cuentos o poesías por participante o grupo cooperativo. Su extensión no podrá exceder las 3 carillas. Las obras deben ser presentadas en original y 3 copias, escritas de una sola cara del papel, a máquina o en computadora a 2 espacios, en hojas de tamaño carta, firmadas con seudónimo. Las obras se enviarán en un sobre cerrado, munido de los datos personales del autor que serán colocados en un sobre de menor dimensión, cerrado, en el que conste: apellido y nombre, fecha de nacimiento, teléfono propio o de algún familiar y/o fax y/o correo electrónico, domicilio, código postal, título de las obras, seudónimo (este deberá constar en el frente del sobre pequeño que contenga los datos personales o del grupo cooperativo). Los interesados entregarán personalmente el sobre con la leyenda “Biblioteca Popular Domingo F. Sarmiento de Tristán Suárez-1º Concurso Literario 50º Aniversario de Cuento Breve y Poesía 2009”, a la sede de la biblioteca: Marotto 361, Tristán Suárez, Buenos Aires. La recepción de los trabajos culminará el 11 de septiembre de 2009. El jurado estará integrado por profesionales del área de las letras y su fallo será inapelable. Los premios no podrán ser declarados desiertos y podrán otorgarse hasta menciones especiales. Los ganadores serán distinguidos con los premios que se detallan a continuación y, además, sus obras serán publicadas en La Palabra de Ezeiza, en el orden en que fueron premiadas. Las distinciones serán: primero, segundo y tercer premios: medallas y diplomas. Menciones especiales: diplomas. Informes: 4234-8365, de lunes a viernes de 9 a 17.

Biblioteca Nacional editó "Germán Avé-Lallemant. Antología 1835-1910"

Horacio González hizo la presentación del libro y expresó la doble satisfacción que le producía, por un lado, el haber editado en la Colección Los Raros una obra referida al científico y político Germán Ave Lallemant y, por otro lado, que uno de los autores fuera Víctor García Costa, a quien reconoció como un destacado investigador de la historia social argentina. Por José María Marcos (*)

En el marco de la Colección Los Raros, Biblioteca Nacional editó Germán Avé-Lallemant. Antología 1835-1910, con dos estudios preliminares, uno político y otro científico, de Víctor García Costa y Roberto A. Ferrari, respectivamente. La presentación tuvo lugar el miércoles 1º de julio en la Sala Juan L. Ortiz en la Biblioteca Nacional (Agüero 2502, ciudad de Buenos Aires), y en la ocasión, el director de la Biblioteca, Horacio González, hizo la presentación del libro y expresó la doble satisfacción que le producía, por un lado, el haber editado en la Colección Los Raros una obra referida al científico y político Germán Ave Lallemant y, por otro lado, que uno de los autores fuera Víctor García Costa, a quien reconoció como un destacado investigador de la historia social argentina. El libro (218 páginas) contiene una importante selección de trabajos científicos y políticos escritos y publicados por Germán Avé-Lallemnt en los periódicos El Obrero, La Vanguardia, La Agricultura, Die Neue Zeit y La Plata Monatsschrift, además de varios índices y reseñas bibliográficas y biobibliográficas, muy útiles para estudiosos e investigadores.

UN VOLCÁN

En segundo lugar habló uno de las autores, Roberto Ferrari: “Si dijéramos que Germán Avé-Lallemant fue un ‘espíritu inquieto’ estaríamos dando una débil imagen de su personalidad. Era un volcán de actividades y de ideas. Mientras toda San Luis dormía la inevitable siesta provinciana, este alemán inventaba, teorizaba, exploraba, redactaba, agitaba, analizaba, medía, cabalgaba, dibujaba, en fin, no se quedaba quieto. Por primera vez en la Argentina fabricó dinamita, preparó productos industriales derivados del algarrobo, analizó y descubrió minerales en las sierras, ya que fue el primero en identificar minerales de uranio, de tungsteno y tierras raras. Estudió la flora autóctona y dichos estudios dejaron como resultado la primera flora puntana. Presentó diversos inventos destinados a facilitar las mediciones topográficas y climáticas que realizaba, estableció estaciones meteorológicas en la ciudad de San Luis y a 2.800 metros de altura en el Paramillo de Uspallata (Mendoza). Elaboró el primer plano topográfico de la provincia, hizo varias expediciones por la región, casi todas seguidas de detallados informes en revistas especializadas del país y del exterior. Con su esposa Enriqueta Lucio Lucero fundaron una escuela nocturna para obreros y en el Colegio Nacional fue docente y rector interino. En esa institución se conserva el único retrato que conocemos de él. Fue corresponsal de la Sociedad Científica Argentina y de la Academia Nacional de Ciencias en Córdoba, así como de diversas instituciones europeas. En Europa hizo publicar descripciones de la República Argentina, sus experiencias de explotación minera y noticias de actualidad política y social. Previó la necesidad de una ley nacional de minas y estudió los problemas económicos que afectaban al país, dejando sus ideas expuestas en artículos en periódicos y revistas de la época”.

MÁS QUE UN RARO

Cerró el acto Víctor García Costa. Después de agradecer sus palabras al Director de la Biblioteca Nacional, expresó: “Más que un ‘raro’ Germán Avé-Lallemant fue y sigue siendo un desconocido. Pero ese desconocimiento no es casual, ha sido intencionado. Se ha tratado de un ocultamiento y ha habido varias razones para ello: ser alemán de nacimiento, estar recluido en una pequeña provincia, mal llamada pobre porque se trataba de una provincia empobrecida y feudalizada por una oligarquía poderosa e ignorante contra la que debió luchar, ser un científico serio, sin estridencias, definirse socialista cuando casi no se hablaba de socialismo, ser un marxista público y confeso, haber revolucionado la enseñanza incorporándole la práctica, sufrir las persecuciones de la Iglesia por sus observaciones científicas, algunas aún no superadas, al punto de tener que retirar del Colegio Nacional sus instrumentos científicos, muchos de ellos fabricados por él, para salvarlos de las iras del rector, el presbítero Néstor Laciar”.
Luego agregó: “Mis investigaciones sobre Lallemant se iniciaron hace 40 años. Se ha discutido y discute dónde se hizo marxista, si en Alemania o en Argentina y ello forma hoy parte de un capítulo especial sobre su vida. Nos inclinamos por la primera, habida cuenta que Lallemant llegó a la Argentina en 1868 cuando ya hacía 4 años que se había fundado en Londres la 1ª Internacional. Además, El Manifiesto, cuya primera edición fue en alemán, era de 20 años antes, de 1848. Por último, la incipiente llegada de la Asociación Internacional de Trabajadores, con Raymond Wilmart, había sido en 1871, cuando Lallemant ya estaba en el país. Germán Ave Lallemant fundó en 1890 el primer periódico obrero socialista, inspirado en el materialismo histórico, que hubo en la Argentina: El Obrero, que él escribió en buena parte y sostuvo de su peculio y fue el órgano de prensa de la primera Federación Obrera que hubo en el país fundada en enero de 1891. Desde El Obrero hizo la primera aplicación a nuestra realidad del materialismo histórico, sobre las bases de las teorías de la plusvalía y la lucha de clases. Frente a los dos planteos, el social de los trabajadores del 1º de Mayo de 1890 y el institucional de los cívicos en la Revolución de Julio de 1890, impulsó la unión en la lucha del proletariado y la pequeña burguesía para enfrentar a la oligarquía y al imperialismo. Así pudo analizar la división de la Unión Cívica en la Unión Cívica Radical, con Alem y la Unión Cívica Nacional, que al apoyar el acuerdo traicionaba los intereses de las clases populares. Lallemant integró la primera boleta electoral para diputados nacionales de marzo de 1896, con Juan B. Justo y Adrián Patrones, entre otros”. (*) La Palabra de Ezeiza, página 5, jueves 9 de julio de 2009.

Roberto Ferrari, Víctor García Costa y Horacio González, durante
la presentación del libro Germán Avé-Lallemant. Antología 1835-1910.