Fantasmas, zombis y casas lúgubres

Generación XXI. Abril 2011.
Escritor de terror, periodista desde hace veinte años y actual director del semanario La Palabra de Ezeiza, José María Marcos nos cuenta sobre su último libro Los fantasmas siempre tienen hambre, sobre el emprendimiento editorial Muerde Muertos y la relación que tiene el periodismo y la terror.  Entrevista de Gerardo Holt, para Generación XXI (*)

Fantasmas, zombis y casas lúgubres no parecen ser un material con el que un trabajador de prensa se desempeñe cotidianamente, al menos que éste sea además un escritor de terror: José María Marcos hace las dos cosas, cuenta con veinte años de trabajo periodístico y hace tres comenzó a publicar libros de horror. Marcos lleva editado tres libros: Recuerdos parásitos, escrito junto a su hermano Carlos en 2007, y Los fantasmas siempre tienen hambre, lanzado en diciembre de 2010. También los hermanos Marcos dirigen el sello editorial Muerde Muertos.
—¿Por qué elegiste el terror como género?
—El terror, o horror contemporáneo, es un género que está visto mal socialmente; a mí me interesa porque transgrede límites del sentido común y hace pensar las cosas de otra manera. Nos permite tomar la realidad y destrozarla con una motosierra para poder armarla nuevamente, como lo explicó el autor inglés Clive Barker. En cuanto a lo contemporáneo, me interesa darle una mirada actual, mis relatos son hechos que pueden pasar hoy.
—¿Qué cosas de Ezeiza se reflejan en Los fantasmas...?
—Yo nací en Uribelarrea (Cañuelas), viví en La Plata y Capital, hace tiempo vivo en Ezeiza. Mis cuentos tiene un poco de cada lado. En el cuento ‘‘El Gordo’’ hay un chico que necesita bajar de peso y su padre decide atarlo para que no coma por un par de meses. Ese cuento lo imagine en el barrio Vista Linda, en mi cabeza estaba en esas calles, después le cambie el nombre a la ciudad. Mis cuentos tienen esa mixtura de lugares por la cual las personas que leen pueden descubrir cosas de Ezeiza, Uribelarrea o Capital.
—¿Cuáles fueron tus influencias literarias?
—Las influencias son las cosas que a uno lo impactan. Me conmovieron relatos de Ernesto Sabato, Enrique Medina y Stephen King. Eran narradores que trabajan con lenguajes claros y directos. Ellos fueron mis primeros grandes amores literarios.
—¿Cómo percibís la relación entre periodismo y la literatura?
—El periodismo trabaja sobre la agenda social, lo diurno, las esperanzas compartidas. La literatura que elegí aborda el aspecto nocturno de la vida, las pesadillas. Son aspectos que el periodismo no puede abordar. El periodismo habla de los sueños compartidos, y la literatura de las pesadillas compartidas.
—¿Contame sobre la editorial Muerde Muertos?
—Es un sello que creamos con mi hermano Carlos. A él le interesa la literatura erótica, a mí la de terror. Le pusimos “Muerde” por la colección erótica y “Muertos” por la de terror, pero como nos gusta la literatura en general creamos la colección “Ni Muerde Ni Muertos”, donde entran otras corrientes. Lanzamos Inmaculadas, de Carlos, que es una obra erótica; Los fantasmas..., de terror; e Ingrávido, de realismo delirante escrito por Fernando Figueras. Intentamos crear un sello que aborde estas corrientes literarias que no tratan otras editoriales, con libros de buena calidad y autores contemporáneos que traten estos géneros hoy.
(*) Abril 2011.