"Premio", en Axxon

Axxon (una de las revistas decanas de la ciencia ficción argentina) publicó un cuento breve de Fernando Figueras (autor de culto de este blog), en el que vaticina el triunfo de la novela "Hust" de un tal Marcos, en un peculiar concurso literario.
Como toda narrativa de imaginación, los hechos corresponden al mundo fantástico y cualquier semejanza con la realidad es mera casualidad.

Premio

Por Fernando Figueras


Murciélagos sobrevolando el recinto. Inquietos, atravesando incluso las mesas y las sillas del proscenio, los fantasmas. Todo era tan real que resultaba difícil imaginar qué esmerado artificio movía a unos y otros. Un mayordomo de rostro sombrío y arrugas profundas cruzó el escenario. Dejó un vaso con agua sobre la mesa frente a la primera silla y otro frente a la tercera. Luego salió, ajeno a todo. Al fondo, un hacha goteaba en rojo.
Se apagaron las luces. Primero apareció un hombre de unos cincuenta años que parecía caminar llevado por sus gafas. Un spot lo siguió hasta su silla. Lo mismo ocurrió con el segundo. Sus pasos lentos permitieron apreciar la palidez excesiva de su cara y la espesura del cabello negro peinado hacia atrás. Sus manos huesudas quedaron expuestas sobre la mesa al no haber un vaso frente a él. Una mujer fue la tercera. Llevaba un turbante con una joya central, y un vestido que caía como un telón, ocultando el espectáculo indeseable de sus piernas.
El spot se desvió hacia la derecha. Un soporte con ruedas se vislumbraba cargando algo en la oscuridad. Entró de a poco en el círculo de luz. Un féretro. Hubo un rumor entre los asistentes, y alguna risa. El spot se apagó. Entonces, una luminosidad azul nubló el escenario.
El primer hombre tomó el micrófono y se presentó. Con voz temblorosa introdujo a quienes lo acompañaban. Algunos incrédulos volvieron a reír. Luego pronunció efusivas loas acerca del concurso y sus participantes. Sin más, dio a conocer el nombre del único ganador.
Marcos se estremeció. Había ido solo, con su cámara fotográfica. Jamás creyó que ganaría.
Subió al escenario entre aplausos. Estrechó la mano transpirada del primero y la heladísima del segundo. Besó una mejilla de la mujer, e hizo un gesto ambiguo frente al ataúd. Le acercaron una silla para que oyera los comentarios del jurado. Uno y dos, hablaron en primera persona. La mujer lo hizo en tercera. Con sus elogios pusieron a “Hust” en la cima de la narrativa de Terror.
Terminó el acto. El primero lo felicitó y se fue enseguida, alegando agotamiento. “Nunca integré un jurado tan difícil”, le confesó. Marcos quiso agradecer al segundo, pero ya no estaba. Había desaparecido, como los murciélagos del recinto. La mujer sí se le acercó. Mirando al féretro, le aseguró: “Sonaba sincero cuando elogió su obra”.

En el siguiente link puede ver el cuento "Premio" en Axxon, junto a otros relatos breves de gran calidad: http://axxon.com.ar/rev/?p=1622